Es una parte de mi que me está atrapando, no me deja escapar, me seduce con su melancolía y su dolor. Insiste en que tengo que seguir sufriendo, por el amor, por la soledad, por ser incomprendida.
Es mi otra parte, la que se odia a sí misma y yo la odio por eso. La odio a ella porque todavía no aprendió a cuidarse de sí misma, porque es auto-destructiva, porque es oscura. Porque esta encerrada en una almendra y no puede escapar, no quiere escapar.
Me consuela pensar que no soy como ella, que hay otra parte de mi que todavía esta a salvo. Que lucha constantemente para liberarse, y se que lo va a lograr.
No hay comentarios:
Publicar un comentario