todos y cada uno de nuestros miedos,
acaban siempre por morir en el mar.
Armé las valijas y me sume a la multitud que va de playa en playa para situarse en frente del mar, con la sombrilla, la reposera y el mate. Mi destino es Villa Gesell, como todos los años, desde que tengo memoria. Para salvar mi estadía Miranda! vuelve a presentarse en el Gesell Rock. Y yo vuelvo a asistir, como el año anterior. Esa noticia fue lo único que me impulsó a estar acá. Si, lo sé. Me vivo quejando de mi familia, pero desde el pasado octubre del 2003 las cosas no suelen ser las mismas, por lo menos no para mi. Es como si tuviera miles de miradas encima esperando que me equivoque otra vez, una y otra vez. Y lo hago. Porque se trata de eso, de equivocarse y volver a levantarse, tal como vos me enseñaste.
Hablando de vos, sos el ente que no se presenta en todas las vacaciones. Siempre huis el primero de enero y me dejas durante todo el verano, ¿Algún día se va a terminar esa rutina? Aunque me dijiste que ibas a Mar de las Pampas, voy a intentar ubicarte, porque es mucho mas cerca. Ademas, podrías venir conmigo al recital. No, mi mamá todavía no me permite ir sola pero algo intentaré. Ya sabes como se pone cuando estamos aca: insoportable. Le dura dos días la paz del mar y empieza a sentirse sola e incomprendida. Una idiota, porque no se da cuenta que la entiendo muchísimo. Somos dos personas incomprendidas acá adentro, quizás... inaceptables. La diferencia es que a mi eso no me disgusta. Mucho menos si se que no soy la única, la mujer mas hermosa me acompaña en el sentimiento. Somos mi mamá yo y después viene todo lo demás.
Voy a comer, Facu. Espero que des señales de vida pronto. Todo un verano sin vos es un martirio.
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