"Ya sabes lo que dicen, querida,
que la mejor manera de superar un viejo amor
es echarse debajo de un nuevo amor"
Empece a tener sueños extraños donde el profe me protegía y me perdonaba. Donde yo terminaba llorando desconsoladamente. Después de la noche incomoda que logré hacerle pasar las cosas estaban bien. Mis sueños no estaban tan alejados de la realidad. Cada vez que me comportaba como una idiota él me escuchaba para acto seguido perdonarme y volver a ser ese hombre dulce y bueno que me mira entre la gente cada vez que pasa cerca mio en la escuela.
Había tomado una decisión, no iba a perderlo por nada del mundo. Si tenía que enfrentarme a mi miedo mas grande lo haría. Perder al profe era un lujo que mi corazón en proceso de reparación no se podía dar. Sabía que ese hombre era importante para mí y aunque me costara aceptarlo tenía que explicarle lo que me pasaba.
Cuando empecé con esta relación no sabía que iba a llegar tan lejos. Eso es lo que tiene de lindo que aparezca alguien inesperado. Siempre lo tomé como una aventura más, un capricho de adolescente, una locura prohibida y tentadora pero en cambio me tope con una historia emocionante y tierna, con un hombre que era capaz de aguantar lo berrinches de una nena caprichosa que estaba creciendo, tan solo para tenerla al lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario