martes, 20 de septiembre de 2011

9 de Julio.


"Es curioso lo que uno puede recordar. 
Porque yo no me acuerdo de cuando nací, 
ni recuerdo mi primer regalo de Navidad, 
ni tampoco se cuando salí de excursión por primera vez 
pero si recuerdo la primera vez que oí 
la voz mas dulce del mundo entero [...]  era como un ángel..."


Llovía. No era una lluvia común y corriente, era helada. Tampoco era una tormenta, el cielo estaba calmo, y la lluvia era espesa. "Agua nieve" dijo mi mamá. No le presté mucha atención, creí que era uno mas de sus tantos delirios. Mientras tanto discutía virtualmente con el profe. Nos pusimos a recordar el pasado, el pasado malo que nos solía atormentar: Mauricio, sus mujeres ocultas, esa chica del colegio que cada tanto me empujaba... Me asomé a la ventana y me di cuenta que mi mamá a veces decía cosas en serio, era agua nieve, definitivamente. Le dije a él que había agua nieve y me trato de mentirosa. Eso aumentó mas mi histeria, si, estaba histérica y te necesitaba. Entonces el agua se hizo mas y mas espesa y cuando quise acordar el suelo se estaba cubriendo de un manto blanco. Abrí la ventana para prestar mas atención y escuche tu voz. Si, Facu, te digo que era tu voz. 
Era lógico, cada vez que llovía te sentía mas cerca que nunca, tu presencia, el olor, el color del cielo, la luz... pero esto era más que lluvia, era nieve, por lo tanto tu presencia se hizo notar más.
-Salí a disfrutar, Enano.- Ahí estabas. Ya no eras un recuerdo, una sensación, ahora eras una voz. Nuevamente una voz.
Eso solo dijiste o eso solo dijo mi inconsciente en mi afán por recordarte. Y aunque fueran solo cuatro palabras, era justo lo que yo necesitaba escuchar. Como siempre te hice caso y fui a conocer la nieve.
 Esa fue la primera vez que escuche tu voz. 

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