"Es curioso lo que uno puede recordar.
Porque yo no me acuerdo de cuando nací,
ni recuerdo mi primer regalo de Navidad,
ni tampoco se cuando salí de excursión por primera vez
pero si recuerdo la primera vez que oí
la voz mas dulce del mundo entero [...] era como un ángel..."
Era lógico, cada vez que llovía te sentía mas cerca que nunca, tu presencia, el olor, el color del cielo, la luz... pero esto era más que lluvia, era nieve, por lo tanto tu presencia se hizo notar más.
-Salí a disfrutar, Enano.- Ahí estabas. Ya no eras un recuerdo, una sensación, ahora eras una voz. Nuevamente una voz.
Eso solo dijiste o eso solo dijo mi inconsciente en mi afán por recordarte. Y aunque fueran solo cuatro palabras, era justo lo que yo necesitaba escuchar. Como siempre te hice caso y fui a conocer la nieve.
Esa fue la primera vez que escuche tu voz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario