domingo, 11 de septiembre de 2011

¿Quién me ha robado el mes de Abril?

Pasaron muchos días, quizás meses, pero aunque lo intenté todavía tengo grabada la imagen en mi cabeza. 
Después de volver de nuestras vacaciones Eru y yo fuimos a la casa del Mago. Hacia mucho que no lo veía y tenia miles de cosas para contarle, pero como no era la única que iba a su casa, ella me acompaño. 
Eramos muchos chicos del colegio y mucho fernet para mi humilde metro cincuenta (y dos), por ende de un momento a otro estaba borracha y haciendo ese escándalo al que estamos acostumbrados.
El era mi Mago, pero no me pertenecía. Era uno de los mejores amigos que tenia y el único en el que había confiado para dar el segundo paso por primera vez, pero siempre me olvido el detalle de que todos los hombres que me importan son demasiado libres para mi gusto. (Todos menos Mauro, obvio, que es una especie de ser perfecto que me hace recordar todos los días porque merezco esto). En fin, un hombre puede dejar de pasar todos esos detalles, pero ¿una amiga?
Cuando reaccione los tenia en frente mio, si, justo en frente mio. Haciendo el amor ahí, conmigo a dos pasos. Quería irme, necesitaba no ver mas eso, así que baje las escaleras y fue tanta mi desesperación que me tropecé y caí sobre un espejo. 




Hoy, varios días después, todavía no decido que es lo que siento respecto a eso. Sin embargo sigo tratando a Eru lo mejor que puedo, pero no me sale. Le quiero hablar bien, te juro que me esfuerzo para poder tener una conversación con ella como antes, pero se me viene esa imagen a la cabeza y... se que la estoy hiriendo, que ni siquiera entiende porque no digo nada, pero también se que debería ser consciente de lo que me jode, ¿o no? Que tipa hija de puta. 

No hay comentarios: