viernes, 28 de octubre de 2011
A vos, que sos mi envenenada medicina.
Es espantoso que, si en asuntos de amor se trata, mi vida no solo este destinada al fracaso, sino que ademas, como para darle un toque de drama al asunto, siempre me acompañe el temor.
¿Soy la única que se desespera si no recibe un mensaje a tiempo o un llamado? ¿Sabes que significaría eso? No me quiere mas (¡Si es que alguna vez me quiso!). Siempre creyendo que me van a dejar rápido, que me van a abandonar, que me usan... ¿Por qué?
Tengo 17 años y sin embargo las cosas que viví a veces me hacen sentir que crecí demasiado pronto, pero no, soy una nena que quiere crecer y que quiere ser chica a la vez.
No tengo las armas para amar a alguien como el profe. No tengo la edad suficiente, no, no me refiero a la edad del Dni, me refiero a mi edad mental, mi edad sexual... no la tengo. Y eso no es porque no pueda o porque no quiera ponerle empeño, es porque no me sale, no me preguntes por qué, no me lo digas, no me sale. No puedo entregarme a él en todos los aspectos. Sé que en cualquier momento se va a cansar, me va a dejar y ese miedo me frena. Me tiene prisionera.
Quise encontrar una explicación lógica a todo esto, quise decirme que en realidad era amor lo que me estaba haciendo actuar de esta manera, pero ¿en serio podemos creer que esta desesperación exagerada es amor? Porque si el amor se trata de esto, Facu, yo prefiero no saber mas nada.
martes, 25 de octubre de 2011
2011
"-Hay personas que le tienen miedo a la oscuridad, otros a la muerte, muchos al amor... algunos boludos como yo le tememos a la vida. Vos ¿A que le tenes miedo Enano?
-A la hoja en blanco."
Una hora y media, Facundo. 26 de Octubre. ¿Cita en la ventana?
jueves, 13 de octubre de 2011
25 de Octubre - 23:32 hs
Para variar me falta algo, media hora aproximadamente y el dolor en el pecho me desarma. Hora capicua, pido un deseo, pido sentirte siempre cerca.
En serio, ¿cómo llegamos a esto? ¿En que momento decidiste el infierno? ¿Por qué si sigo viva me siento ardiendo al lado tuyo ¿Cuándo mierda vas a responderme todas las preguntas?
Prendo un cigarro y voy a la ventana. Hay cosas que no cambian mas, viste. Destapo una cerveza y espero. Quizás hoy decidas venís a buscarme. El reloj dice que ya es hora.
¡Feliz Cumpleaños Guillermina!
¡Feliz Cumpleaños a mi!
En serio, ¿cómo llegamos a esto? ¿En que momento decidiste el infierno? ¿Por qué si sigo viva me siento ardiendo al lado tuyo ¿Cuándo mierda vas a responderme todas las preguntas?
Prendo un cigarro y voy a la ventana. Hay cosas que no cambian mas, viste. Destapo una cerveza y espero. Quizás hoy decidas venís a buscarme. El reloj dice que ya es hora.
¡Feliz Cumpleaños Guillermina!
¡Feliz Cumpleaños a mi!
Con un día de diferencia festejábamos nuestros respectivos cumpleaños, siete años y un día tarde llegué ¿O fue él que llegó demasiado temprano?
-¿Se puede contra tanta corriente?- Me preguntaste una vez.
-Nosotros queremos creer que si.-
No se puede, ¿No? ¿Cuanto falta, Facu? ¿Nuestra historia de amor esta verdaderamente destinada a fracasar? Te llevaste todas las respuestas al cielo.
Como siempre me hizo falta tu presencia al momento de comprar un regalo, pero de todas formas creo que elegí bien, que la remera le va a gustar, y la carta, la carta tiene que ser perfecta.
El reloj marca las doce y me apresuro en saludarlo, esta lejos pero aun así siento su sonrisa y él siente la mía, estoy segura. Me acuesto con la seguridad de que le trasmití todo y cuando me despierto me siento ansiosa, hoy tiene horas en el colegio y voy a mirarlo de lejos, como siempre.
-¿Se puede contra tanta corriente?- Me preguntaste una vez.
-Nosotros queremos creer que si.-
No se puede, ¿No? ¿Cuanto falta, Facu? ¿Nuestra historia de amor esta verdaderamente destinada a fracasar? Te llevaste todas las respuestas al cielo.
Como siempre me hizo falta tu presencia al momento de comprar un regalo, pero de todas formas creo que elegí bien, que la remera le va a gustar, y la carta, la carta tiene que ser perfecta.
El reloj marca las doce y me apresuro en saludarlo, esta lejos pero aun así siento su sonrisa y él siente la mía, estoy segura. Me acuesto con la seguridad de que le trasmití todo y cuando me despierto me siento ansiosa, hoy tiene horas en el colegio y voy a mirarlo de lejos, como siempre.
miércoles, 12 de octubre de 2011
El corazón tiene las dimensiones de un puño y su forma es semejante a la de una pera con la punta hacia abajo. El corazón es el órgano que simboliza el amor, sigue el ritmo de las emociones. Normalmente en una persona adulta el corazón se contrae unas 60-70 veces por minuto pero el de una persona enamorada muchas más, a veces llega hasta 100 sin que ni siquiera se de cuenta.
El corazón es el último órgano en rendirse, continúa latiendo incluso cuando está separado del organismo. Incluso cuando te abandona la persona amada, incluso cuando ya no quieres sufrir más, porque pierdes el control sobre él cuando está enamorado, cuando tu corazón late fuerte por otra persona, ya no eres tú quien manda, manda él.
"Manuale di amore"
22 de Octubre
Esta fecha ya no debería sorprenderte, como no me sorprende a mi. Llega y es como si nada, la llevo tatuada en el alma. 22 de Octubre: Hoy cumple años Mauricio. De todas formas este día nos agarra distanciados ¿por qué? lo eche de casa y se ofendió.
Hace un par de semanas yo estaba en casa con Caro y Andi y él y su grupo de amigos estaban invitados. Confirmaron a ultimo momento y resulta que habíamos quedado en que venían unos chicos del colegio mas tarde. No queríamos que se crucen porque se llevaban mal, y mucho menos queríamos que nos vean con ellos. A mi técnicamente iban a asesinarme por estar cerca de él... entonces lo invente cordialmente a que se retire, mi corazón se reserva el derecho de admisión (sobretodo con Mauricio). Al otro día me sentí mal por el episodio y lo llame, me atendió, pero se hizo el idiota y me dijo que Mauricio no estaba (no Mauri, no reconozco tu voz, claro). Lo mismo paso sucesivas veces.
Hoy a la tarde Caro lo llamó para saludarlo por su cumpleaños y me paso con él, me atendió mas tranquilo, sonaba menos enojado y me pidió que lo llame a la noche. Diez en punto agarré el teléfono y me dedique a nuestras charlas eternas, como siempre, esas donde nos quedamos colgados al teléfono durante horas y se escuchan risas, quejas, planes. No fue una conversación muy diferente a las otras, sin embargo no puedo sacarla de mí, había algo en esa charla, en esa época, que me daba una mínima de esperanza. Si, una estupidez total! Porque mientras él abría regalos y recibía gente yo estaba a su lado, del otro lado del teléfono. Siempre cerca, siempre, pero lejos.
martes, 11 de octubre de 2011
Negación...
Podía morirme de tanto esfuerzo pero aún así no iba a conseguir nada. Sabia, ademas, que estaba jugando con mi realidad, me ofrecía a mi misma esa normalidad que nunca quise, pero creía deberme el intento... ¿Quién sabe? Tal vez me terminaba gustando.
El profe y yo atravesábamos por esa etapa creyendo que teníamos una relación normal y sana. Nos mentíamos pensando que quizás algún día toda esa tortura de estar constantemente separados se iba a terminar y yo iba a poder presentarlo en mi casa tranquilamente sin el temor de comerme las doscientas amonestaciones correspondientes. Lo cierto es que yo nunca quise la normalidad, la aborrecía, lo viste cuando estaba con Mauro ¿Hubo algo mas normal que esa relación en mi vida? Pero ahora que no la tenía, ahora que me costaba, ahora que estaba realmente destruida y desesperada daba todo lo que no tenía para ser un poco normal, para que esa cotidianidad me pegue una sacudida. Como si solo la normalidad pudiera sacarme de esto... como si un poco de relación sana pudiera hacerme olvidar de Mauricio, de Mauro, de todo lo demás...
Siempre igual, Facu ¿te diste cuenta? Siempre buscando felicidad. Siempre buscándola en los sitios menos indicados.
El profe y yo atravesábamos por esa etapa creyendo que teníamos una relación normal y sana. Nos mentíamos pensando que quizás algún día toda esa tortura de estar constantemente separados se iba a terminar y yo iba a poder presentarlo en mi casa tranquilamente sin el temor de comerme las doscientas amonestaciones correspondientes. Lo cierto es que yo nunca quise la normalidad, la aborrecía, lo viste cuando estaba con Mauro ¿Hubo algo mas normal que esa relación en mi vida? Pero ahora que no la tenía, ahora que me costaba, ahora que estaba realmente destruida y desesperada daba todo lo que no tenía para ser un poco normal, para que esa cotidianidad me pegue una sacudida. Como si solo la normalidad pudiera sacarme de esto... como si un poco de relación sana pudiera hacerme olvidar de Mauricio, de Mauro, de todo lo demás...
Siempre igual, Facu ¿te diste cuenta? Siempre buscando felicidad. Siempre buscándola en los sitios menos indicados.
No quisiera ir para atrás
y sin embargo es un flash que me llama,
que me tiende su red...
Todo había empezado como un favor a Caro, acercarme un poco para conseguir información de primera. Eso hice. Sabia que estaba jugando con fuego, que me estaba acercando a la persona de la que debería mantenerme alejada. Hacia mucho que ya no lo cruzaba, ni mantenía conversaciones con él, pero torcí el destino y ahí lo tenia, otra vez a Mauricio en mi vida.
Además de la información obtenía clases particulares de química, claro, esa fue la excusa principal para acercarme, me iba mal en la materia y él podía ayudarme tranquilamente. No tenían mucho éxito las clases, nos la pasábamos hablando y riéndonos de estupideces, era genial pasar el tiempo con Mauri y ademas siempre tuvimos esa facilidad para comunicarnos (si, en las cosas poco importantes, obvio). Ahí estábamos otra vez, discutiendo, riendo, aprendiendo... no solo química, sino también confirmaba todos los días que cuanto mas cerca lo tenia mas imposible se me hacia respirar.
Venía a mi casa, yo iba a la suya, nos manteníamos la mayor parte del tiempo comunicados, pero por primera vez en nuestra historia era yo la que no estaba ni quería estar disponible para él. Pero a pesar de eso sabia que me hacia mal, tenia que estar lo mas lejos de él posible, pero no... cualquier cosa que me hiciera tenerlo cerca era aceptable. ¿Cómo se hace Facu? ¿Podré algún día sacarlo de mi? No quería tenerlo cerca y sin embargo... Ahora iba a ser mucho mas difícil sacarlo de mi vida después de la puerta enorme que yo misma le había abierto.
sábado, 1 de octubre de 2011
Mi cuento de terror
Llega entonces el día en que te levantas con la certeza de que entendiste todo, me miro al espejo y la lucidez viene a mi, todas las respuestas estuvieron conmigo, pero recién hoy me anime a escucharlas.
¿Nunca te pareció extraña esa capacidad que tengo de enamorarme inmediatamente de una persona que ni siquiera quiero? ¿Cómo puede ser que pase de El profe a Mauro en una simple vuelta de página? Y lo más raro de todo... ¿Cómo puede ser que los quiera tanto y les de tan poco? Hay una respuesta a todo eso y es Mauricio.
Cuando yo lo conocí estaba atravesando una de las peores épocas de mi vida y no solo por el cambio de colegio o la desconfianza de mi familia, sino porque ademas de todo eso estaba creciendo demasiado rápido en un mundo que se movía demasiado lento. Me sentía sola, mas allá de tenerte a vos, estaba un poco sola, no me digas que no, una familia que no me aceptaba, un entorno que me despreciaba, amigas que dejaron de serlo y un cambio, que aunque no fuera trágico, para mi era lo peor del mundo, un nuevo colegio. Entonces apareció él con sus bromas tontas, sus abrazos, sus ganas de escucharme y su intención de conocerme. Era mi amigo, mis peleas por ser de River y él de Boca, mis ganas de salir al recreo, de conectarme a internet solo para que este charlando conmigo del otro lado... me decían que estaba dedicándole mucho tiempo, mucha emoción muchos celos si otra persona se le acercaba y que todo eso era porque Mauricio me encantaba, pero no quise creerlo y durante varios meses seguí con mi papel de amiga, una negadora, es cierto, pero lo último que necesitaba era un chico mas que complique mi historia.
Y no, no supe manejar mi propia negación y terminé envuelta en un mundo donde Mauricio era lo primordial, lo más lindo. Pase días y noches enteros con la certeza de que no íbamos a estar juntos nunca y no porque no tuviera oportunidad sino porque Mauri sabía quien era, había jugado el papel de amiga demasiado tiempo, había dejado que me conozca lo suficiente. Pero tuve amigas muy insistentes y esperanzadas así que me deje convencer por Meli, por Caro y demás... una tarde, entonces, me encontré en una plaza declarandole a Mauricio todo lo que sentía. Para mi sorpresa fue recíproco y entre palabras, sonrisas y vergüenza tuve mi primer beso con un sapo que creí príncipe.
Fueron solo tres meses que me bastaron para volver a tener ganas de vivir. Respirar no costaba nada si mi recompensa eran sus abrazos y su ser, reír era mucho mas fácil cuando se trataba de él, vivir había dejado de ser una tortura. ¿Un sapo que creía príncipe dije? Claro, no era mi príncipe, no era mi cuento de amor; era mi ogro, mi historia de dolor. Fueron tres meses que me alcanzaron para darme cuenta que yo quería realmente ser feliz. Hice a mi historia con el ogro a un lado y busque, busque felicidad como loca en cuanta caricia se me cruzaba por adelante.
Me encontré entonces con hombres hermosos, con príncipes de cuentos reales que podían hacerme bien con cosas buenas, Mauro, El profe, Magoo... todos ellos estaban dispuestos a darme algo bueno, todos me brindaban eso que yo veía muy parecido a la felicidad ¿y sabes por qué no lo era? Lo único que yo conocía como felicidad era Mauricio.
¿Cómo puedo ser feliz con otro que no sea él? No quiero otro, no quiero estar bien, quiero a Mauricio. Me miro al espejo y no me reconozco, vos tampoco lo harías si estuvieras en frente. Me mirarías indignado y me preguntarías con tono de reproche "¿Pero ese no era el bobo que viste en la plaza con su novia? ¿Una novia que jamás te dijo que existía?" Si Facu, Mauricio es ese, Mauricio es todo lo malo que me paso en ese tiempo, es el que me rompió el corazón (y lo sigue haciendo) pero también es ese que me daba felicidad, que me hacia soñar.
¿Nunca te pareció extraña esa capacidad que tengo de enamorarme inmediatamente de una persona que ni siquiera quiero? ¿Cómo puede ser que pase de El profe a Mauro en una simple vuelta de página? Y lo más raro de todo... ¿Cómo puede ser que los quiera tanto y les de tan poco? Hay una respuesta a todo eso y es Mauricio.
Cuando yo lo conocí estaba atravesando una de las peores épocas de mi vida y no solo por el cambio de colegio o la desconfianza de mi familia, sino porque ademas de todo eso estaba creciendo demasiado rápido en un mundo que se movía demasiado lento. Me sentía sola, mas allá de tenerte a vos, estaba un poco sola, no me digas que no, una familia que no me aceptaba, un entorno que me despreciaba, amigas que dejaron de serlo y un cambio, que aunque no fuera trágico, para mi era lo peor del mundo, un nuevo colegio. Entonces apareció él con sus bromas tontas, sus abrazos, sus ganas de escucharme y su intención de conocerme. Era mi amigo, mis peleas por ser de River y él de Boca, mis ganas de salir al recreo, de conectarme a internet solo para que este charlando conmigo del otro lado... me decían que estaba dedicándole mucho tiempo, mucha emoción muchos celos si otra persona se le acercaba y que todo eso era porque Mauricio me encantaba, pero no quise creerlo y durante varios meses seguí con mi papel de amiga, una negadora, es cierto, pero lo último que necesitaba era un chico mas que complique mi historia.
Y no, no supe manejar mi propia negación y terminé envuelta en un mundo donde Mauricio era lo primordial, lo más lindo. Pase días y noches enteros con la certeza de que no íbamos a estar juntos nunca y no porque no tuviera oportunidad sino porque Mauri sabía quien era, había jugado el papel de amiga demasiado tiempo, había dejado que me conozca lo suficiente. Pero tuve amigas muy insistentes y esperanzadas así que me deje convencer por Meli, por Caro y demás... una tarde, entonces, me encontré en una plaza declarandole a Mauricio todo lo que sentía. Para mi sorpresa fue recíproco y entre palabras, sonrisas y vergüenza tuve mi primer beso con un sapo que creí príncipe.
Fueron solo tres meses que me bastaron para volver a tener ganas de vivir. Respirar no costaba nada si mi recompensa eran sus abrazos y su ser, reír era mucho mas fácil cuando se trataba de él, vivir había dejado de ser una tortura. ¿Un sapo que creía príncipe dije? Claro, no era mi príncipe, no era mi cuento de amor; era mi ogro, mi historia de dolor. Fueron tres meses que me alcanzaron para darme cuenta que yo quería realmente ser feliz. Hice a mi historia con el ogro a un lado y busque, busque felicidad como loca en cuanta caricia se me cruzaba por adelante.
Me encontré entonces con hombres hermosos, con príncipes de cuentos reales que podían hacerme bien con cosas buenas, Mauro, El profe, Magoo... todos ellos estaban dispuestos a darme algo bueno, todos me brindaban eso que yo veía muy parecido a la felicidad ¿y sabes por qué no lo era? Lo único que yo conocía como felicidad era Mauricio.
¿Cómo puedo ser feliz con otro que no sea él? No quiero otro, no quiero estar bien, quiero a Mauricio. Me miro al espejo y no me reconozco, vos tampoco lo harías si estuvieras en frente. Me mirarías indignado y me preguntarías con tono de reproche "¿Pero ese no era el bobo que viste en la plaza con su novia? ¿Una novia que jamás te dijo que existía?" Si Facu, Mauricio es ese, Mauricio es todo lo malo que me paso en ese tiempo, es el que me rompió el corazón (y lo sigue haciendo) pero también es ese que me daba felicidad, que me hacia soñar.
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