Tenerlo cerca es incluso mas maravilloso. Tiene rasgos muy marcados y cuando sonríe se le hacen dos hoyuelos increíbles en cada mejilla. Tiene las manos suaves y es muy atento. Mi estado de ebriedad no nos ayudo mucho pero igual fue muy caballero.
Tenía muchas ganas de besarlo pero hubo algo que no me lo permitió. No quería darle tanta importancia a esto pero cuando descubrís que alguien te gusta mucho es complicado echar todo por la borda sin siquiera darle un comienzo. Así que decidí aguantarme mis impulsos de adolescente caprichosa (y aunque no tenia un papel muy maduro debido a mi borrachera) comportarme mas sensatamente.
Fue la primer noche que pasamos juntos, solos, sin todo el movimiento del colegio alrededor. No fue algo memorable pero estaba ahí y el solo hecho de tenerlo cerca embellecía todo mi mundo espantoso. No había agujero en el pecho, no había dolor.
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