7 de noviembre, 2003.
Salí del colegio y ahí estabas. Hacía un mes que no te veía. Mi mamá había prohibido los encuentros con la gente de mi colegio anterior. Te llamaba por telefono cada vez que podía pero no era lo mismo. Para mi felicidad te tenía en frente. Teníamos una hora y media porque después tenía que volver a la carcel.
-¿Pero que fue lo que pasó exactamente?
-¡Nada! En realidad no fue nada. Estabamos en el bingo del colegio, ¿Qué podía pasar? Además soy virgen, lo sabes. Las idioteces que dicen...
-Si, todo eso lo se y te creo. En ningún momento escuche la cantidad de estupideces que decían, pero no hablo de lo que paso en el baño, hablo de lo que paso en vos, alrededor tuyo, lo que paso en realidad Gui.
Ese eras vos, Facundo. De todas las personas en el mundo que conocía vos era el primero que se preocupaba por mi. Mis amigas anteriores se alejaron, pensaron que tener mala fama es una enfermedad infecciosa entonces mantenerse lejos de mi era lo mas sano para su reputación. Las únicas que se quedaron conmigo fueron Lucila y Romina. Incondicionales. Ellas sin duda me conocían y no necesitaban ningún tipo de explicación. Lo mismo pasaba con vos, pero buscabas llegar mas profundamente en este tema.
-Como ya sabes, estábamos en el bingo del colegio. Fue en agosto, no me acuerdo muy bien la fecha. Había muchísima gente y yo fui con mi prima, la del medio. Quería estar con Ale, pero como ya te dije, estaba repleto de personas así que preferimos escondernos. No hicimos nada malo. Tengo 13 años. Fueron un par de besos y al toque se escuchan golpes desesperados en la puerta del baño. Escándalo. Era mi prima. Si yo no quería llamar la atención ella se encargó de que todo el mundo se diera cuenta de que estaba encerrada en el baño de profesores con el bombón de Alejandro.-
-Te sigo.-
-Me dijo que no iba a decir nada. Yo confié en ella. Y no dijo nada, hasta que dos meses después empezaron a correr rumores por todos lados. Tengo la desgracia de que la metafora del mundo y del pañuelo sea lo mas parecido a la realidad así que mi prima mayor tenía a un amigo en el mismo maldito colegio que yo. Él le contó lo que estaba pasando y lo que estaban diciendo. Lo debatieron entre ellas y el 7 de octubre empezó todo.
Me fui a acostar tranquila, al otro día tendría colegio e iba a encontrarme con Gonzalo a la salidad. Era feliz. Hasta que mi mamá interrumpió mis pensamientos y empezó a gritar que no iba a ir mas a educación física, que no podía ser así, me preguntaba constantemente que tenía en la cabeza. Yo no tenía idea de lo que le pasaba. Conclusión, no solo le contaron la verdad, sino que detallaron en cada uno de lo rumores como si fueran ciertos. No les era muy difícil creerme capaz de todas las gansadas que decían. Ellas no sabían nada de mí. Fueron siempre las mujeres perfectas de la familia y yo tengo el gen de mi mamá. No podía salir correcta y normal. Soy así Facu. Me rebelo ante lo que no me gusta sin dudarlo, soy impulsiva y no voy a la iglesia todos los domingos. De mi boca salen los insultos mas divertidos que puedas escuchar, prefiero escaparme y salir de fiesta, mentir y vivir la vida, porque ahora estoy encerrada y se creen que me tienen controlada. Me tratan como una enferma. Mi mamá me tiene recluida y no me deja hablar con mis amigos. Debe pensar que en este colegio de monjas me voy a hacer amiga de chicas religiosas y voy a encontrar el camino del bien junto al señor ¡A la mierda con este colegio! Son todas retrasadas y las que tienen un poco de cerebro lo malgastan sacando culo y haciéndose las putitas. No tienen idea Facu. No sabes lo que esto!-
-De la nada te cambiaron entonces. No me quiero imaginar quien te consiguió este colegio-
-¿La verdad? Movieron muchos contactos. No se que era peor. Si esta cárcel religiosa o la negrada de atrás de mi casa a la que estaba anotada. Apenas se enteró de todo me cambio. No quería que siga alimentando rumores. Re bien pensado igual, no quería que llame la atención, pero es re normal cambiarse de colegio un 14 de octubre (ironías, nada disfrutaba mas que eso). Para mi desgracia la prima de un chico que iba al mismo colegio sabia todo y también se encargó de difundir mis rumores. Ahora todos piensan que me echaron del colegio porque me estaba prostituyendo en el baño de profesores.-
-¿No estas exagerando un poco?-
-Creeme. Esto es peor de lo que te imaginas.-
Esa era yo. O eso decían que era. Una pre-adolescente de 13 años rodeada de rumores falsos y amigos mediocres. Poca gente confiaba en mi credibilidad. Ya ni mi mamá confiaba en mi y me trataba como una recluida. En ningún momento nadie se puso a pensar como me sentía. A mi no me divertía la idea de que todo el mundo hablara cosas de mi que no eran ciertas, de que las que yo había creído mis amigas se alejaran por temor a ser vistas conmigo ni tampoco me gustaba estar nuevamente en un lugar donde nadie me conocía de verdad ni parecía interesarse, tenían referencias suficientes como para creer eso. A nadie le importaba verdaderamente Guillermina.
Nací un 26 de Octubre de 1990. Por ende, mi cumpleaños número trece pasó en el medio del caos. Después del escándalo que mi propia familia había armado me trataban como una pobre chica y yo me comportaba como un ente. Estaba muy enojada con todos, años después uno entiende que la desesperación de ayudar no te deja pensar bien y de que todos quisieron hacer lo mejor por mí, pero en esa época destruyeron lo poco que tenía.
Como regalo de cumpleaños adelantado recibí el uniforme horrible que tenía que usar para el colegio nuevo ("Instituto Bien Aventurada Virgen Maria" ¿Qué clase de nombre era ese?). Era un colegio prestigioso y muy bien reconocido (Listo, lo que me faltaba), mi tía había hecho la secundaria ahí y para no ser menos mi tío era un ex profesor. Me contaron millones de cosas sobre el colegio, la historia, las instalaciones, yo no escuchaba. Lo único que podía pensar era en todo lo que había perdido, esta claro que en esa época ignoraba totalmente que años después las personas de ese colegio iban a cambiarme la vida para siempre.
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