jueves, 14 de julio de 2011

No, te juro que no estoy idealizando, pero Mauricio es increíble. No hubo situación incómoda, no hubo rechazo, no hubo nada en realidad, pero él es el mismo. A mi saber eso me da seguridad, no porque no me rechazó, sino porque me da una idea de cómo es él, de cómo se maneja. No sé si le pasa lo mismo que a mí y no me atrevo a tomar el envión y preguntarle sin tapujos, me da muchísima vergüenza lo que siento todavía, soy como una nena chiquita envuelta en el cuerpo de una adolescente que recién ahora está empezando a volver a sentirse viva. Y es eso lo que logra, hacerme sentir viva, tener esa sensación en el cuerpo cuando lo tengo cerca, algo revoloteando adentro, ponerme roja cuando me dice algo lindo. No te voy a negar que tengo la esperanza de que esto tenga futuro, de que me gustaría que le pasen las mismas cosas y vivir una historia que estoy segura, sería distinta a todas. Pero no es eso lo que busco, sería ideal, pero me basta una palabra, un abrazo, una mínima atención de su parte para que mi corazón bombee como diciendo “es él, la ilusión que estabas esperando”. Y quizás espero mucho y al final reciba poco, pero no me importa, Mauricio es lo único que quiero en este momento.

No hay comentarios: