viernes, 15 de julio de 2011

Tomatelas 2004.

Por suerte las clases están terminando, aunque todavía tengo cinco materias por rendir, pero no es lo mismo. Si, aumento mi numero comparado con el del año anterior, pero qué querés que haga, a mi la responsabilidad me asusta, siempre me asusto. 
Esta es la semana decisiva, de la cantidad de materias que apruebe depende mi verano, aunque para serte sincera no me veo muy preparada. Desde que lo vi a Mauricio besándose con su actual novia descaradamente en la plaza mi cabeza está en cualquier parte y la llegada de Mauro tampoco aporta demasiado a mi estudio. Para colmo mi mamá está encima todo el tiempo, eso me quita cualquier entusiasmo de ponerme a estudiar. Siempre fui una chica que no necesita gente atrás. Aunque a veces me comporte claramente como una nena chiquita el hecho de que me digan constantemente lo que tengo que hacer o no me saca, llamame como quieras, creeme patética si te gusta pero es así. Me niego al colegio, al hecho de que las madres estén encima para poder hacer algo bien... me niego a saber ciencias sociales, música o matemáticas. Me niego a todo.  “Yo parezco haber nacido para no aceptar las cosas como me las son dadas” dijo Cortázar una vez y yo, nuevamente, coincido con el genio. 

No hay comentarios: