El profe ignora la cantidad de veces que yo me asomo a la puerta que da al pasillo para que cada lunes a las 12:15 pm yo pueda verlo pasar y así alimentar a mi capricho de vez en cuando y dejarme, casi apropósito, un poquito de su perfume para que yo mañana intente verlo nuevamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario