Nos juntamos en lo de Eru a ver el partido. Argentina- México. Después de haber pasado unos días entre emociones fuertes necesitábamos distendernos entre nosotras y el partido es la mejor idea para eso. Además teníamos que hacer un trabajo practico y planeábamos mentirle a nuestras madres para poder salir a la noche. ¿Por qué mentirles? Te explico. Esta semana fue la entrega de boletines. Sofia y yo no teníamos las mejores notas del salón, razón por la cual mentíamos si o si porque ninguna de nuestras madres se iba a empeñar en dejarnos salir. La casa de Eru era el mejor lugar para eso. Carmen es una mina recontra copada que nos ayudo con la promesa de que no íbamos a hacer nada malo. Ahí estábamos Andi, Sofi, Eru y yo festejando los goles y estudiando para después prepararnos para la noche. Íbamos a ir a Malabares y después quizás a Club. A mi la idea nunca me resultaba del todo feliz pero esa noche no me importaba. Había hablado con el Profe y quedamos en vernos ahí. Esa era la razón mas importante de todas.
Nos vestimos todas de rojo, siempre respetando nuestros estilos personales. Tenerlas ahí me hizo sentir demasiado cómoda. Eramos cuatro chicas distintas, pero nos entendíamos como nadie. Cada una en su mundo y sin embargo nos unía algo especial.
Y pasó...
Cuando llegamos a Malabares no nos dimos cuenta, pero esa noche estábamos empezando a atarnos invisiblemente a ese lugar. Después de ese día la mayoría de nuestras locuras ocurrieron ahí. Malabares no nos soltó durante mucho tiempo y nosotras prolongamos eso todo lo que quisimos.
A mi el lugar particularmente no me gustaba, pero era un espacio mínimo donde podía ver al profe sin ningún problema. Eru estaba fascinada por el patovica y Andi por los barman, dos mellizos divinos. Sofi era la que nos impulsó a ir así que tenia sus propias razones y ademas el lugar le encantaba. Como siempre teníamos gustos e intereses distintos, pero el destino se empeñaba en manternernos unidas.
Una hora después de estar instaladas ahí llegó el profe. Nos saludó y no recuerdo si se perdió en la multitud o si se quedó ahí con nosotras porque en ese momento sentí la misma sensación que me recorría el cuerpo cada vez que lo tenía a Mauricio en frente. Era absurdo, él no estaba ni en frente mio ni alrededor pero obviamente estaba metido en mi cabeza, en mi. Somatice. Necesite salir afuera a tomar aire. Pero el aire no me calmaba y toda la furia y el dolor que tenia adentro mio salio a flote en lágrimas. Mauricio no se iba a despedir de mi, podía conocer al profe y enamorarme perdidamente de él, podía incluso conocer a otras personas, pero yo sabía, él sabía, que iba a estar metido en mi durante mucho tiempo... quien sabe si para siempre.
En medio de mis pensamientos, el dolor del pecho, las lágrimas, ahí estaba el profe. No sabía exactamente cuanto tiempo hacia que lo tenia en frente y no tenia idea de si había visto mi ataque de nervios. Me pregunto como estaba o no, no lo recuerdo, en lo único que pensaba era en el dolor que tenia en el pecho. Entonces dijo un montón de palabras hermosas y empecé a prestarle atención al hombre que tenia en frente, me dí cuenta que esa persona no se parecía en nada al ogro que amaba con todo mi corazón y entonces el dolor del pecho empezó a cesar, fue ahí cuando me percate de que nos estábamos besando y no solo eso, estábamos rompiendo las reglas, legalmente lo que estaba haciendo no estaba permitido, emocionalmente tampoco. Me estaba dejando llevar con un hombre siete años mayor que yo, profesor del colegio al que iba. Estaba cometiendo un error, uno más en mi larga lista de macanas, no había nada mas emocionante.
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