viernes, 16 de septiembre de 2011

10 de Junio.


Acabo de llegar de estar con él y todavía no puedo pegar un ojo de la ¿emoción? (no, no es la palabra indicada). En fin, los acontecimientos de anoche me dejaron estupefacta. Conocí ese lado de Magoo que no sabia que tenia tantas ganas de conocer. Y bueno, fue mas o menos así: 
De escondernos, de eso se trataba. Nos encontramos "de casualidad"  la casa de un amigo que teníamos en común, yo había ido a buscar el nuevo cd de Miranda y él, no, no me acuerdo que excusa metió. Cuando se hizo tarde y llego el momento de irnos se ofreció acompañarme a la parada del colectivo, era de noche, así no iba sola (Si, claro!)... Apenas llegué a su casa lo obligué a poner el Cd y me limite a  escucharlo. Me miraba sonriendo mientras yo cantaba y escuchaba atentamente los nuevos temas, me imagine dentro de unos meses dedicándole un par a él, 'Te atreviste y me morí', parecía un buen titulo para Magoo. 
Hablamos mucho antes de decidir que hacer. Terminamos optando la casa de su amigo y después un bowling o... bueno. 
En la casa de su amigo escuchamos desde canciones evangelistas hasta a él nuevamente interpretando a Cerati: 'Te llevo para que me lleves'. Ese día, ademas de conocer a sus amigos y alguna de sus historias, descubrí el fanatismo que sentía para con las películas de zombies. La película era malisima, la trama dejaba mucho que desear y los zombies eran como el hombre araña del tren de la alegría. Todo en esa película era malo, excepto la sensación que yo sentía cuando aparecía un zombie y él agarraba mi mano y me hacia sentir como su corazón latía a mil por hora frente a semejante emoción. 
No fue difícil enamorarme de él. Era un hombre increíble, era prohibido y hermoso. Ademas de todo eso, esa noche supe que era un amante perfecto. 
Fue en la habitación número seis. Para mi contento nada de espejos ni luces rojas. Había suficiente plata como para comprar vino y eso hicimos. Dos espumantes y dos copas que terminaron rotas después de las risas y el brindis. La radio nos ponía nerviosos y no sabíamos como manejar nada. Nos costó un largo rato llamar para pedir bebida y mas todavía encontrarla. No entendíamos nada entonces jugábamos con todo lo que tenia un botón y nos reíamos a carcajadas cuando hacíamos algo extraño. De eso se trataba, reír y jugar. Como dije antes, era el amante perfecto. 
Mr Magoo descubrió mi pasión sin limites. Mi interminable sed de amor con una mezcla de pasión que nadie había conocido jamas. Es cierto que solo tuve tres personas en mi vida, pero hasta ese momento nunca me había sentido ni tan cómoda ni tan entregada. Muchos años después seguía siendo él y solo él el que podía despertar esa clase de mujer en mi. 
Dormimos abrazados después de darnos todo lo que queríamos darnos. Conocía muchas cosas yo, pero hasta ahora no sabia que existían cosas así, hombres así, dispuestos a desnudarnos en todos los sentidos. Estaba expuesta delante de él y no tenia miedo ni dolores ni sensaciones malas. En cambio me desperté y sonreí. Antes de dormirnos borrachos nos dijimos cosas hermosas, nos amábamos, no del modo que suelen amarse en las películas ni seriamente, pero amábamos eso que se había formado.
Era de mañana y salimos caminando. Nos sobró mucha plata y fuimos a desayunar a Mc Donals. Cuando llegué encontré su firma en el fotolog y su documento en mi cartera, algo me decía que lo iba a ver otra vez.


"la mañana en que saliste a caminar... tenías que ver tu cara.. toda llena, llena, llena de sol... brindo por . .. una sintonización mucho mejor.. y por lo sorprendido que me dejaste."

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