Estaba en medio de una fiesta aburrida con gente que no conocía. Fue cuestión de mandar un mensaje y pedir un remis para terminar en la casa de él. Hacía frío. Estaba abrigado mientras me esperaba afuera. Subimos en silencio. Nos acostamos, yo temblaba. Después de conversar un largo rato hicimos el amor. No fue como siempre. No fue de manera salvaje y desesperada, fue dulce. Algo había cambiado, era muy pronto pero sin embargo esa noche había algo distinto entre los dos. Después nos quedamos abrazados, como solíamos hacerlo. Charlábamos mientras me interrumpe y lo dice:
-¿Querés ser mi novia?-.
Helada, me quedé helada. No supe que decir, quizás porque no tenia idea de la respuesta que tenia que dar. No quería perderlo, claramente, pero tampoco tenerlo tan rápido. Además estaba el profe, con él teníamos algo importante, no serio, no oficial, pero importante. También mi amiga en el medio, ellos no estaban juntos, pero yo no podía aparecer de repente con su ex de la mano y presentarlo como mi novio. Cuando reaccioné me limite a hacer una pregunta estúpida:
-¿Quién? ¿Yo?- Si, muy estúpida, pero fue lo primero que salio de mi cuando intente formular palabra.
-Si, Guillermina, ¿Quien va a ser? ¿la estufa?-.
Me reí y la conversación terminó ahí. No entendía muy bien que era lo que pasaba, estaba segura de que él no hablaba en serio, pero de todas formas mi reacción fue nula, totalmente sorprendida. Era un buen amante, esa era la palabra perfecta.
Cuando amaneció me volví a mi casa con su sweter amarillo y encontré otra vez sus palabras...
"No hay nada más rico... que pasar una noche con ella..."
Igualmente Mr Magoo. Igualmente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario