Nadie mas borró
tu cicatriz en mi.
Había sobrepasado un limite entre lo prohibido y lo permitido. Esa era la Guillermina de esa época, la que vivía ilimitandose. No solo era un amor prohibido, sino que era el amor de una nueva amiga. Desde que lo vi por primera vez me di cuenta que tenia algo especial, lo que nunca me imagine era que iba a formar parte de mi vida, durante poco tiempo, pero iba a volverse en algo intenso e inolvidable.
Mr. Magoo me sorprendió con nuestras conversaciones por messenger. Era parte de mi grupo de amigos aunque no lo veía muy seguido. Sin embargo cada vez que lo tenia cerca sentia algo extraño. Era lindisimo y tenia una personalidad increiblemente encantadora, me fascino desde un primer momento. Cuando lo agregué (si, lo agregué, y?) lo hice sin mucha esperanza; después de eso yo estaba con un amigo de él y él pasó una noche con una amiga mia. Me tomó de sorpresa cuando empezamos a tener otro tipo de trato del que veniamos teniendo habitualmente.
Era una tarde de junio, ibamos a asistir al mismo cumpleaños. Me propuso que vaya a buscarlo a la casa, lo hice. Llegamos juntos, él, yo, todas las miradas encima... Y asi seguimos toda la noche, pegados. Yo me habia encargado de encantarle con todo lo que hacia, me compre ropa para la ocasión, un strapples con un moño (regalada) y con un escote lo suficientemente llamativo. Mis gestos y conversaciones lo incitaban todo el tiempo, me había olvidado de la gente que tenia alrededor. Él parecía totalmente compenetrado conmigo. Conversábamos normalmente en voz alta mientras que nos escribíamos mensajes de texto a escondidas ya sabíamos a donde íbamos a llegar.
Cuando llegamos al boliche nos separamos todos. Habíamos ido todos juntos, pero nos fuimos perdiendo, casualmente yo me perdí con él.
Bailábamos, tomábamos, disfrutábamos.
Después de tanto tiempo yo sentía correr sangre por mi cuerpo. Me había olvidado de lo que era estar viva. Se acerco y me dijo que estaba hermosa:
-No aguanto más.-
-¿Y que te estas aguantando?- Lo provoqué.
-Dale Gui, no me jodas, las ganas de estar con vos.-
-¿De donde sacaste que te tenias que aguantar?- En ese momento me agarró y nos fuimos perdiendo. Estaba besando a un hombre prohibido, otra vez. Estaba perdiendo el control, amaba eso. Estaba en sus brazos y era increíble. Una desesperación tremenda me invadía por todos lados.
Así empezó mi historia con Mr Magoo.
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