martes, 31 de julio de 2012

Mierda


Conecte los cables correctos
y apareciste. 




Como vengo contándote hace un tiempo estoy peleada con uno de mis mejores amigos, con uno de los mejores amigos que tengo desde que aprendí a confiar en los demás. Con uno de mis mejores amigos que conocí en el colegio que tanto odiaba y que ahora tanto extraño. Peleada por la culpa del hermoso de mi novio, Agustín (al que tanto amarías si estuvieras vivo). 
Como vengo diciéndote hace rato todos los días trato de acercarme a Matias por medios distintos y todos los días hay respuesta, pero negativa (eso es bueno, no?) (en serio, aparece un día a responderme mis preguntas, me voy a volver loca hablando sola), pero aun asi sigo intentando. Hace poquito me enteré que Agustin y él hablaron, limaron asperesas y son nuevamente "culo y calzon", ¿dónde quedo yo en todo esto? No tengo idea. 
Por supuesto le pedí a mi noviecito que tratara de hacer un puente entre mi ex amigo y yo para poder sacarle ese titulo espantoso que siento que tenemos ahora. Le rogué, casi, que me arregle un encuentro con Matias porque necesitaba hablar con él, arreglarme, tener un amigo. Tengo la sensación de que no entiende todavía por todo lo que pasé desde que te fuiste, incluso mucho antes, lo que me cuesta confiar en otras personas, lo que me cuesta hacer amigos... para que el tenga el tupé de destruir una amistad que yo construí muy felizmente. Matias era mi nuevo amigo, mi confidente, mi abrazo todas las mañanas, ¿quién se cree que es para robarme eso? 
En fin, después de meses de silencio un día decidí tomar las riendas del asunto y le mandé a Matias un mensaje un poco violento donde le exigía una explicación: por qué no quería que hablemos. Para mi sorpresa respondió confundido, dijo nunca haber recibido de mi parte nada. Al parecer había accedido sin ningún problema a hablar conmigo pero yo nunca respondí. Estallé. Me tomo mucho tiempo responder a eso porque me habían consumido unas ganas irrefrenables de asesinar lentamente a mi novio. En serio Facu, ¿quién se cree que es? Entonces quedamos con Matias en vernos en su casa, hablar de lo que merecíamos hablar. No creí jamas tener un novio tan egoísta, no solo nunca me aviso nada sino que ademas convoco una reunión para poder hablar los tres. Obviamente mi relación con mi amigo siguió igual después de la conversación porque Agustincito (es mi nueva forma de llamarlo odiosa y despectivamente) (si, estoy enojada), mi perfecto novio egoísta ocupo toda la tarde charlando de sus problemas. ¡Sus problemas! Gritando, casi llorando (por supuesto), totalmente indignado con nosotros dos, porque a él Matias no le daba bola, porque lo dejaba de lado por mí... porque yo prefería a Matias antes que él. A esta altura del partido ya lo conozco a Agustín como a la palma de mi mano, por lo tanto fui preparada. Nadie iba a robarme la oportunidad de recuperar a un amigo, sobretodo porque hace poco entendí que es una de las cosas mas valiosas del mundo y hay que cuidarlos como a uno mismo (o mas) entonces le deje sobre la cama a Mati una bolsa con todas las cosas que escribí cuando estábamos peleados. Dibujos, cartas, canciones, todo servía para demostrarle lo mucho que extrañaba su presencia en mi vida, lo mucho que me hacia falta.
Cuando me desperté al otro día tenia un mensaje que decía que me iba a perdonar. Deje de lado las quejas de Agustin, las trabas que siempre me ponía las pase por alto... le pedí a mi mamá que me lleve a su casa y ella lo hizo muy contenta, segura de que no solo recuperaba a un amigo, sino a mi sonrisa. Fui a verlo y después de charlar cosas cotidianas nos abrazamos mucho. 
No, mi novio todavía no esta de acuerdo. No esta de acuerdo con mi mejor amigo ni con que salga hoy a la noche con mis mejores amigas. Suena el celular y es Matias. Se contagio de MatinGuitis otra vez. Me fui con las chicas Facu, creo que mi relación esta empezando a entrar en crisis. 


Pd: Después de esa noche empezó a manifestarse en mi vida una locura total: era amante de mis amigos/as. Si, como lees. Agustín, todavía en desacuerdo con que tenga amigos y salga con ellos, me hacia escándalos cada vez que quería verlos (lease escándalos como llantos y gritos por teléfono o personalmente, nada importaba) y no solo eso, sino que ademas aparecía en cualquier lugar donde este, controlando todo. Así fue como empezaron semanas y semanas de mentiras, una tras otra... mis amigos, mas que eso, eran mis amantes que veía a escondidas de mi novio. Una mentira a cambio de un minuto de felicidad. Eso era mi vida. 

sábado, 7 de julio de 2012

Mundos distintos




Teníamos tantas ganas de ser felices
que al final nos olvidamos que no eramos libres.



¿Cuál es el factor que nos hace seguir al lado de una persona que todavía no aprendimos a querer? ¿Por qué el corazón nos obliga a seguir, incluso cuando sospechamos que no hay forma de que salga todo bien? Si realmente no estamos destinados, ¿por qué seguir faltandonos el respeto así?  
Con estos interrogantes no estoy diciendote que no lo quiero o que estoy dispuesta a bajar los brazos... todo lo contrario. Me parece que queda bien claro que si sigo adelante, aun con trabas en el camino, es porque soy de las que apuestan sabiendo que él es de una manera y yo soy de otra muy distinta. Es como si hubiéramos nacido en planetas diferentes y eso no quiere decir que este mal, pero ¿vos no eras el que decía que los opuestos se atraen? ¿o el termino media naranja es correcto? No hay forma de que un kiwi y una pera puedan combinarse, y evidentemente no hay forma de que Agustín y yo seamos complementarios.
No sé por qué cada día estoy mas segura de eso. Él es de una manera y yo de otra totalmente distinta y ni siquiera así podemos encontrarle el punto medio a esta relación. Todo se trata de extremos. O nos queremos o nos odiamos. O estamos juntos o separados. O blanco o negro, el gris no existe entre nosotros. Y lo peor es que no es algo que podamos modificar o cambiar, uno de los dos tendría que ceder, y conociéndome, ya sabes que la que cede soy yo. Agacho la cabeza y acepto cada una de sus decisiones, porque al final considero que es mas importante cuidar una relación que destruirla continuamente entre discusiones y peleas hirientes y absurdas. ¿Y sabes qué? Él sigue frustrado con mi forma de ser. Por mas esfuerzos que yo haga en ser perfecta para él nada lo va a conformar, porque puedo ceder, puedo modificar las cosas, pero mi esencia sigue ahí y no va a cambiar jamas. ¡Me enferma que tengamos tan claro lo que nos estamos haciendo y no podamos hacer nada para cambiarnos! ¡Aceptarnos aunque sea!

Si extraño a las chicas o a mis amigos significa que no lo quiero y que no me gusta compartir el tiempo con él. Hay una frase muy cómica que me dice siempre y es la siguiente: "Si tus amigos son mas importantes en tu vida, deberíamos seguir siendo amigos, así tengo un lugar primordial...". Me gustaría tanto que lo conozcas, le quedarían tantas cosas claras. Ademas, si vos estuvieras acá las cosas serían mucho mas fáciles.
No entiendo como podemos seguir queriéndonos. A mi me gustan las cosas simples, expresar todo con un beso o un abrazo, él es distinto, toda demostración de afecto tiene que venir acompañada de fuegos artificiales. Le gusta dormir abrazados, yo me asfixio cuando es así. Le gusta discutir en los momentos mas inoportunos, actitud que aborrezco y para colmo, después de exponer todos mis defectos y de llorar desesperadamente, logra captar la atención de todos y así poder demostrar en publico que yo soy la mala de esta historia. La que falla, la que no sabe querer. 
Y no podemos cambiar nuestra forma de ser. Y no puedo seguir cediendo. No puedo más. Hace siglos que no tengo una conversación fluida con mis amigas, donde él no este en el medio, y ni hablar de Matías. Todavía no logro que me escuche y mucho menos que Agustín acepte que necesito hablar con él, aunque le moleste. ¿Sabes lo que me enteré el otro día? ¡Que ellos se arreglaron! Agustín habló, se acercó y pudieron arreglarse. ¿Y yo? Él me hizo pelear con Matias, él no se bancaba que yo sea su amiga... ¿Tan poco me quiere como para alejarme de mi amigo? ¿Tanta desconfianza, tantos celos? Obviamente le pedí por favor que me organice algo para poder hablar con Matias, ¿te pensas que lo hizo? ¿Te pensas que lo va a hacer? ¿En que momento me convertí en una esclava de mis sentimientos? ¿Por qué tengo que bancarme todo, con tal de recibir un poco de amor? ¿Tan mal me hizo Mauricio como para que ahora tenga que aguantarme todo esto? Y la pregunta que me ronda todo el tiempo por mi cabeza: ¿Por qué fui tan imbécil de dejar a Mauro? Lo idiota que fui en ese momento no tiene nombre. Dejarlo porque necesitaba aire, ¡aire!, dios mio, no tenia idea de lo que era ser asfixiada. ¿Por qué?
Interrogantes, uno atrás de otro, todos juntos, simultáneamente en mi cabeza. Porque puedo alejarme de él, pero no puedo separarme de mí. Y seamos sinceros, Mauro puede mantenerse lejos, pero soy yo la que lo busco, lo necesito... lo quiero. Todavía no logro perdonarme haber perdido esa oportunidad tan clara de felicidad. ¿Podré algún día? Como siempre, ninguna de mis preguntas tienen respuesta.