Lo único que me queda es que alguna vez
leas las frases que te escribo
y que encuentres todos los "te extraño"
que nunca te dije.
Año 2008 - Una semana antes de mi cumpleaños de 18.
Sueño. Todos los días el mismo sueño se me viene la mente. En realidad no es el mismo ya que cambia el contexto externo, pero el concepto sigue siendo igual. No importa la ropa que llevemos puesta en el sueño ni el lugar donde estamos parados, cada vez que me acuesto Mauro y yo volvemos a estar juntos. Si, mi consciente, inconsciente y subconsciente se hacen un festín conmigo y me vuelven loca. Todos los días, como leíste, cada vez que me acuesto.
Lo preocupante de esto no es solo el sueño, sino también el hecho de que cuando abro los ojos vuelvo a mi realidad y me despierto en una cama donde Agustín me recibe maravillado, feliz y sorprendido de que sigamos juntos, sin matarnos ni dejarnos, intentándolo todos los días. Quizás tenias razón cuando me dijiste que lo nuestro era una obsesión una forma de llenarnos un vacío. Vacío generado por otras personas que no pueden llenarlo. Sí, usaste esas palabras: "donde no había nada ahora hay algo muy similar al amor que viene para llenar ese vacío . No tomo en serio mis sueños, no le creo mucho a ese mundo que me ataca mientras duermo, donde me es imposible defenderme, pero todo esto es demasiado. Demasiada casualidad. Demasiado lo que quiero callar.
Fácil seria cambiar todo. Dejarme de joder y decirle a Agustín que merecemos otra vida. Lejos del escándalo lejos de los gritos y de las peleas. Lejos de nosotros. ¿Pero cómo se hace para dejar todo eso atrás ¿Todos estos meses juntos no valen nada? ¿Qué pasa con nuestros proyectos? ¿Con el amor que nos tenemos? Parece extraño que lo diga justo en este momento, donde te estoy contando que Mauro me enloquece todos los días, pero a Agustín lo quiero. Me parece que si soportamos tantas cosas nos merecemos alguna oportunidad mas. Él se merece una oportunidad mas. Y yo no puedo seguir escapando de todo como hago siempre.
Ademas, ¿correr a los brazos de Mauro? ¿Qué sentido tiene? ¿Molestarlo? ¿Y si es feliz? ¿Y si tuvo suerte y él si pudo olvidarse de mí? Se que estamos unidos, se que hay algo invisible entre nosotros que no nos deja separar... pero quién me garantiza que eso es eterno. Se lo que me responderías si estuvieses acá: "En la vida, Enano, hay que arriesgarse. Romper esquemas, cambiar nuestras propias reglas." Yo puedo cambiar mi vida, desordenar mi esquema, quebrantar mis propias reglas, pero no puedo decidir ni jugar con las de él.
Es una etapa decisiva. Una etapa donde tengo que equilibrar mi vida: amor y desamor tienen que mantenerse lo mas estable posible. Falta una semana para mi cumpleaños. 18 años. Pareciera que fue ayer cuando empece con este diario... 13 años, un dolor en el pecho, lejos de vos y de todo lo que conocía... casi sin entenderlo me trasladaron a otro mundo, en el que vivo ahora. Me costó adaptarme, pero lo hice. Y así fue como escribí todo esto: una forma de mantenerme cerca tuyo, una forma de mantenerme cerca mío, de centrarme en mi propio eje, de subsistir. En ese mundo no solo conocí el amor, sino también al desamor (que me sigue atormentando) y mi mundo se dividió, la Guillermina que conocía con el corazón a la mitad. Una vez, cuando apenas empezaba con ellos, hice una lista, una especie de pro y contra, y dos encabezados, amor y desamor. Debajo de cada uno, respectivamente, dos nombres, Mauro y Mauricio. Mi vida siempre estuvo dividida en ellos y así va a ser, hasta que logre despegarlos. Es imposible poder elegir a uno, porque solo ellos tienen el equilibrio perfecto que necesito (y que conozco hasta ahora) y por mas que quiera Agustín no necesita ser participe de esto. 18 años por cumplir y una decisión que tomar, dejar a mi corazón de lado y seguir adelante con uno nuevo, sin volver a mirar atrás .. Sumergirme en mi mundo o dar vuelta la pagina (y esta vez en serio) y escribir una nueva historia. La de Agustín y la mía. Y si no es así, si no puedo elegir ninguna de esas opciones entonces me queda esperar. Esperar porque la vida sigue y porque necesito despertarme un día al lado de alguien y, por fin, sentirme tranquila.
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