jueves, 24 de noviembre de 2011

24 de Noviembre - 2007





Su mentalidad romántica era como
esas cajitas, procedentes del misterioso Oriente, 
que van unas dentro de las otras y que por muchas que uno
descubra siempre hay una más.



Hace unos meses hicieron unos cambios en el salón debido a nuestra mala conducta y me encontré al lado de una persona genial, Matias, mi nuevo compañero de banco. Ya no tenia a las chicas alrededor y eso era lo mas triste de todo, pero en mi vaso medio lleno se encontraba este chico nuevo e increíble con el que me reía a carcajadas todos los días y habíamos empezado a compartir todo. Ayer fue su cumpleaños. 
La noche empezó normal, risas, cerveza, charlas, que se yo, un cumpleaños común y corriente. Lo que me preocupaba no era eso, sino otro chico en el que tenia puesta la mirada, y que esa noche, después de haberme acercado demasiado a él, termino por importarme demasiado poco. No me pidas detalles, sabes mas que nadie que cuando me hago mal a mi misma prefiero guardarlo, quizás porque si lo digo en voz alta suena mucho mas real. En fin...
Como te dije estaban mis compañeros y entre ellos uno de mis preferidos: Agustín. Unos meses atrás me agrego al messenger y empezamos a hablar. Las conversaciones siempre fueron bastante fluidas y divertidas, aunque cada tanto nos tirábamos alguna indirecta (o eso me parecía). Es un chico distinto, no tiene nada que ver ni con el profe ni con Mauricio, en cambio de eso es una persona que siempre se anda preocupando por mi y me reta cuando me mando una de las mías. Ademas, planeamos ver a Soda Stereo juntos, este año volvieron a tocar después de tantos años y el 21 de diciembre hacen un show al que quedamos de ante mano en asistir (Si Facundo, volvió Soda. Yo te dije que no te vayas demasiado pronto).
Esa noche Agustín estaba borracho, pero de todas formas se dio cuenta de mi error y acudió inmediatamente a retarme, ver como me sentía para después hacer una graciosa escena de celos. Decidí que estaba lo suficientemente ebrio y lo acompañe a acostarse. Se acostó en la cama de Mati y me pidió que me acueste al lado de él, lo hice. La habitación estaba a oscuras y llena de gente durmiendo, pero su ebriedad no le permitió mantener la boca cerrada y empezó a hablarme, cerca, muy cerca... así fue como me dijo que siempre había tenido ganas de estar conmigo, que a veces cuando hablábamos creía que eso podía ser posible pero no estaba seguro. Yo no estaba borracha, ya no, y esa situación me encontró demasiado sobria y consciente, no te voy a mentir, lo que estaba pasando me había empezado a gustar. Agustín y su forma de actuar habían llamado mi atención y ahora lo tenia ahí, borracho, completamente cerca, desestabilizandome. Hace unas semanas te dije que quería ocuparme de mi misma, sacar a todo hombre que me rodeaba porque sabia que lo mismo de siempre no me servia para nada... y sin embargo ahí estaba, dudando de todo, tratando de prestarle atención al ángel que tenia a la derecha para no escuchar al diablito que me martillaba la cabeza desde la izquierda. Aunque si lo pensaba mejor Agustín no era algo viejo, no era Mauricio, ni el profe, ni siquiera Magoo... Era alguien nuevo, que mientras hablaba y hablaba me hacia dudar y temblar. Entonces


Pd: Tengo que ir a la casa de Sofia a hacer un trabajo practico. Cuando vuelvo te termino de contar todo ¿y quien sabe? Quizás vuelva con mas. 

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