Creo que nunca te lo dije pero hace casi cinco años que el amor nos transformó y ahora siento que el mundo tiene arreglo.
Que agarrarnos de la mano por primera vez me hizo sentir arriba de una nube.
Que cuando abro los ojos pienso inmediatamente en vos y si estas lado mio lo primero que busco es tu boca.
Que todos los regalos que te hago intentan ser la narración en forma de objetos de nuestra historia de amor.
Que guardo en secreto entradas de cine, teatro y papeles de regalos para mostrarle a nuestros hijos.
Que me gustas más que todas las endorfinas que produce mi cuerpo.
Que no cumplís con mi modelo mental de hombre ideal porque lo vivís rebasando. Que nunca en mi vida vi unos ojos tan lindos como los tuyos. Que no hay nadie en el mundo que me haya hecho latir el corazón tan fuerte como vos. Que no tenía ganas de hablar de amor hasta que te conocí.
Lo que seguro notaste es que no vengo con marcas de nacimiento, pero si abolladuras. Muchas.
Que me gustan las películas donde hay declaraciones de amor y pedidos de casamiento porque me hacen recordar que un día me atravesaste con tus chistes para quedarte.
Que al principio creí que lo nuestro iban a ser un par de besos y un par de encuentros juntos y que cuando te fuiste me sentí aliviada por tener razón y a la vez triste por acertar siempre.
Que tuve que verte volver una y otra vez para poder entender que vos también me querías y eso no era ningún delito.
Que con vos confirmé que el amor llega cuando lo damos.
Que mis brazos y mis piernas son todo lo que tengo, y todos mis sueños caben en ellos, y que mi boca es filosa como un cuchillo y muchas veces tengo miedo de dejarla suelta y lastimarte.
Que me gusta escribir como me gusta el whisky y la música. Que me dan miedo los precipicios porque en las alturas me mareo, y que el perdón más importante es el que se da uno a sí mismo, y yo tuve que aprender a perdonarme para luego poder amarte.
Que mi brújula existencial está medio fallada.
Que es poco lo que tengo porque todo es transitorio y que mi corazón pesa mucho como para sumar objetos.
Y que tengo la fuerza de un rinoceronte, por eso no me da miedo que me hagas trizas el corazón. Que me encanta estar con vos y también mirar fútbol, leer libros de madrugada antes de caer rendida y cocinarte una comida rica. Y que el nuestro es un paréntesis que podría no haber sido. Pero fue, porque nos animamos y nos amamos. Y gracias que fue, porque sino ahora los dos tendríamos un sueño dividido que no valdría tanto por separado (estoy segura). Porque desde que descubrí que tenías el mismo sueño que yo confirme que eras vos y mi cuerpo volvió a respirar tranquilo y mi vacío existencial se llenó por completo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario