miércoles, 31 de agosto de 2011

Vaciame el pecho, pero dejame intacto el corazón.


Mi reloj decía que eran las cinco de la mañana, afuera la luz me lo afirmaba. Una pesadilla, ya que la almohada estaba empapada al igual que mi cara. Quería levantarme e ir a lavarme la cara, no sé, mirarme al espejo y quizás comprender que me había pasado, pero el dolor del pecho me ataco y me dejo inmóvil en mi propia cama.
No había tenido una pesadilla, había tenido una especie de revelación. Fue entonces cuando rompí a llorar desesperadamente.
Ese verano me ayudó a comprender lo que había detrás del dolor punzante e insoportable de mi pecho: puro desamor. Me faltaba tanto su amor que su ausencia había construido una fachada de angustia y dolor, como una almendra personal en mi propio cuerpo. Para llenar ese vacío tuve que entender que ese desamor que durante tanto tiempo había sentido era en realidad una manera de querer malentendida. Una manera de querer que no era la mía, pero que no por ello era menos válida. Tuve que descubrir que Mauricio -a su manera- me había querido. Y esa era la respuesta a todo. Me quería. Por eso me dolía tanto, porque sabia que me quería, que yo lo quería, pero no podíamos, no... eramos mundos aparte.  
A partir de esa noche el dolor del pecho no volvió. 

Sentir antes de entender.






Cuando volví las cosas ya se habían normalizado. Claro que tenía un gran problema, qué iba a hacer con El pelado? Que mi relación con el profe sea un secreto me da un pase libre a mis otras aventuras, eso esta mas que claro, el problema es que no quiero otras aventuras ni quiero que mi relación sea un secreto. 
Si me dieras a elegir me quedo con mi profe, su barba genial y sus hoyuelos en las mejillas. Me quedo con él porque es el que me importa y el que quiero. Pero no puedo elegirlo a él porque no puede elegirme a mí. Y ahí esta mi freno. Si me entrego por completo puedo correr el riesgo de estar así hasta que termine la secundaria para que podamos salir libremente cuando sea mayor de edad. Si seguimos así voy a seguir comportándome de esta manera. Ademas ¿Quién me garantiza que sigamos juntos dentro de dos años? ¿Quién me afirma que voy a terminar con él? ¿En que momento me convertí en la preguntona que no entiende nada del amor? ¿Qué fue lo que me hizo Mauricio para dejarme sin siquiera las ganas de disfrutar?
 Miedo, Facu. Todo lo que te dije se resume en esa palabra. 

Me fui de viaje hacia puertas que no se cierran.




24 de Enero. 


Erika y quien escribe estamos en la parte trasera de un auto en dirección a Gesell. Tengo mi peluche preferido al lado y el cinturón abrochado. Adelante están Carmen, la mamá de Eru, y su novio Leo. Si, Facundo, estamos yendo al mar. 


Día uno: Acá las cosas pasan en cámara lenta, hay cosas que me abrazan. Y hoy pensé que ibas a aparecer. Pero no.
Pd: Rompí mis gafas y puedo fumar con tranquilidad. 


Día dos: Facu, estoy para lo que me necesites. Siempre. No a veces. 


Día tres: Hosteria Robert. No voy a entrar en detalles, no hablo de mi vida privada. Ahora Eru y yo tenemos un secreto. Y es nuestro Facundo, no insistas. 


Día cuatro: Estoy bien, gracias por preguntar. 
(Dos segundos antes Erika recibía un mensaje del profe preguntándole como estoy. Estoy genial flaco!)
Ok, me explico:
Seguía enojado aparentemente o alejado, daba igual. Unas noches antes de viajar conocí su casa. La idea de la visita nocturna era prácticamente la misma de siempre. Por ende obtuvimos el mismo resultado, pero esta vez no se lo tomó tan bien. Estoy empezando a creer que es algo que me pasa solamente con él, no me preguntes por qué, son mis serias sospechas. Quizás es el hecho de que sea mas experto en eso que yo, quizás porque desde que estuve con Mauricio las cosas son distintas y necesito alcoholizarme para no sentir el dolor. Él jamás aceptaría algo semejante. O quizás porque lo quiero, pero... ¿él a mi? 
En fin, mientras se mantenga alejado yo voy a hacer lo mismo. Me encantaría tomar una postura distinta pero estas son mis vacaciones: o disfruto o me deprimo. La segunda opción no me parece muy conveniente. 


Día Cinco: Eru se había ido. La extrañaba horrores. Pasamos días increíbles y yo ahora paraba en la casa de mi tía. Después del día de playa decidí ir a comprar churros a ese lugar que tiene el cartel al revés y que me encanta. Se que viste mi cara cuando te sorprendí caminando y renegando de Juano a la vez. Ahí estabas, ahí estaban los tres. Volvimos a mi casa, agarré el bolso con las cosas necesarias y fuimos a pasar la tarde a tu amada casa de Mar de las Pampas. Pintamos pecas, cantaste al rededor de la fogata y sacamos fotos para mostrarle a tu papá. Te conté todas esas cosas por las que escribía continuamente, me diste consejo que decidí escuchar y me hiciste la enana mas feliz del día. Si hay algo hermoso en este mundo es tenerte al lado. 
Te quiero para siempre Facundo.


Día Seis: Hoy dí un paseo por la playa y el centro con el pelado. 
Ah, ¿no habías entendido la parte de diversión?

2007


Y nuestra historia de amor 
¿Estaba verdaderamente destinada a morir?



Los primero días del año estuvieron revolucionadisimos. 
Vos desapareciste nuevamente. Por internet me tengo que enterar que estas de novio con Camila. Hay cosas imperdonables Facundo, como por ejemplo, que no me mantengas al tanto de tu vida amorosa igual que como hago yo. 
Las fiestas fueron mas de lo mismo. No hubo nada demasiado interesante. ¿Regalos? Si, recibí regalos. En fin, son días de verano calurosos en Buenos Aires. Con las chicas estamos como pegadas y siempre encontramos algo para hacer. Con el profe hablo generalmente, pero estamos medios alejados. Las clases terminaron y no lo veo como lo veía siempre, aunque sea de lejos. A veces me encuentro con firmas lindas de él en el fotolog y casi siempre hago posteos pidiéndole que no me deje (¿Te dije que estoy aterrada?).
El colegio, bueno, me lleve una cantidad impresionante de materias, pero por suerte las rendí a tiempo para pasar de grado y dar matemática en febrero, para variar. 
El día del cumpleaños de Eru nos juntamos en su casa, yo fui temprano a desayunar y le lleve una torta, obviamente; pero mas tarde empezaron a caer mas personas. Las chicas, Julian y amigos.  Fue una tarde divertidisima donde me la pase sacandole fotos a todo el mundo y a la noche como siempre terminamos borrachas riéndonos. Y yo después de varias cervezas y unos cuantos abrazos termine en los brazos de un hombre nuevo: 'el pelado'. El el primo hermano de Julian, batero de su banda, no sé. No me preguntes por qué estuve con él, ni siquiera me gustaba, o si, no, te juro que no sé. Quizás, inconscientemente, sea mi necesidad de estar con alguien que pueda estar conmigo, entonces cuando me cruzo con esa posibilidad la aprovecho, sin prestarle atención siquiera a mis propios sentimientos.
Yo se que no estoy bien. Sé que siempre encuentro algún otro para distraerme pero vos me conoces, es el miedo terrible de la Almendra oculta. Nadie es como el profe. Prometo cuidarlo. En serio. No tiene sentido escaparse de todo. Lo se. 

martes, 30 de agosto de 2011

31 de Diciembre.


Hola, hoy termina el año pero no me importa. Porque ya nada termina para mi. 

Navidad.


...pero Navidad llegó 
& nada me deprime mas. 



Estaba con él porque era la única persona capaz de hacerme despertar sensaciones reales. Se había convertido en mi vida. Con él no necesitaba esconder nada.
Dos años atrás yo era la persona más feliz del mundo. Tenia al lado al hombre mas maravilloso que había conocido jamas y la vida había dejado de ser espantosa. Pero me olvide que el único espanto en mi vida era yo y tanta felicidad me termino ahogando. Lo amaba, pero necesitaba tiempo. ¿Tiempo? Si, suena absurdo. Todas las personas en el mundo cuando no se animan a decir la verdad creen que necesitan aire. Pero yo no mentía. En realidad necesitaba aire. Necesitaba poder respirar. Necesitaba con urgencia curarme de mi. 'Va a ser mejor que dejemos unos días, yo quiero pensar un poco lo que tengo que hacer'. Miranda inevitablemente me hacía acordar a Mauro. Era la fecha, el nombre de la canción y la letra. A veces parecía que ese hombre de voz increíble y brillos por donde lo mires componía canciones pura y exclusivamente para mí. Entonces ahí estaba yo. Sentada en una mesa familiar, pasando la sal de un lado para el otro y sirviendo gaseosa a los vasos vacíos. No quería la mesa, no quería gaseosa. O Mauro o un tequila inmenso. No quería nada más. 
No Facundo, no soy una histérica que cambia de opinión cada cinco minutos (no lo soy, no?), había visto a Mauro unos días atrás y ya sabes: es verlo y sentir amor.  
Tuvimos una fiesta. Estrene mi pollera plato azul y mi remera de reina. En los pies no llevaba tacos altos, unas chatitas combinaban a la perfección con mi vestuario. Era el cumpleaños de un compañero del colegio que por cierto no nos importaba mucho, la fiesta era una excusa para escaparnos y eso hicimos. Después de un rato Andi y yo nos fuimos a la quinta de unos amigos. En la quinta nos emborrachamos y nos fuimos a Berazategui. En Berazategui nos aburrimos y volvimos al cumpleaños. En realidad volví. Andi se fue a la casa. 
Como no había nadie me tomé un colectivo y en el colectivo me agarro uno de esos impulsos que ni yo quiero ser responsable de frenar. Marqué su número en mi celular. Atendió enseguida. Quedamos en encontrarnos en la estación de servicio que esta frente a Jumbo. Me bajé del colectivo y tomé un remis hasta Quilmes Oeste. Cuando llegué ahí estaba, como siempre, todo sucio porque venia de una fiesta de disfraces. Hermoso, ademas, como siempre. Pagó el remis y entramos en la estación de servicio. No me acuerdo si tomamos algo o no porque lo único que me quedó grabado en la memoria fue la sensación de tenerlo ahí en frente. Mauro era otra clase de persona, por él sentía un amor indescriptible. Nada de vacíos ni dolores profundos en el pecho. Con Mauro era todo amor. 'Que fuiste tú a quien he sentido mia, la que perfumo mi vida con un sueño de flor.
Hablamos mucho. Nos reíamos de la situación, parecíamos salidos de una película de época. Yo era la mujer coqueta que se enamoraba perdidamente del albañil desprolijo y muy buen mozo. No era la única que pensó eso, cuando nos despedimos en la parada del colectivo con un beso muy de película la chica que subió atrás mio me dijo que eramos los protagonistas de la historia de amor mas linda de todas. Fueron sus palabras exactas, me quedaron marcadas de por vida.
Supongo que siempre creímos que íbamos a terminar así, juntos de por vida. Si me hubieran preguntado en esa época con quien prefería mi futuro mi respuesta era obvia y no la dudaba nunca "Con Mauro".  Ahora las cosas son distintas. Ahora Mauro no me quiere. Ahora yo no me perdono. Ahora Mauro y Guillermina están lejos, son mundos distintos. 'Yo se que soy digamos algo inmaduro, pero esa es a la manera en que yo entiendo el amor'. 

lunes, 29 de agosto de 2011

20 de Diciembre.




- ¿Podemos hablar después? Estoy en medio de algo.
- Ok, después hablamos. 


Esas eran mis comunicaciones con el profe después de haber fallado por segunda vez en el intento. No tenía muchas ganas de hablar conmigo. Me lo merezco. Como navidad... 



13 de Diciembre.

Quizás tus intentos de entenderme fueron malos,
porque yo no quiero que me entiendas. 



Quería hacerme entender y no podía, quería que él supiera lo que yo sentía pero lo único que hacia era escribirlo en un papel. Estaba tan aterrada que no se me caía un 'te quiero' ni aunque me cagaras a patadas. Si Facu, el miedo, mi mejor amigo.
Era simple: si yo le decía que lo quería entonces ahí iba a hacer un sentimiento real en el medio, entonces yo, al decir 'te quiero' primero iba a quedar vulnerable ante él. ¡Para, para! Tengo otro ¿Y si él no decía 'yo también'? ¿O lo decía de compromiso? ¿Como iba a notar yo a diferencia?
Mejor me guardo lo que siento, si. Mejor quedarse callada. 

domingo, 28 de agosto de 2011

"Ya sabes lo que dicen, querida, 
que la mejor manera de superar un viejo amor
es echarse debajo de un nuevo amor"


Empece a tener sueños extraños donde el profe me protegía y me perdonaba. Donde yo terminaba llorando desconsoladamente. Después de la noche incomoda que logré hacerle pasar las cosas estaban bien. Mis sueños no estaban tan alejados de la realidad. Cada vez que me comportaba como una idiota él me escuchaba para acto seguido perdonarme y volver a ser ese hombre dulce y bueno que me mira entre la gente cada vez que pasa cerca mio en la escuela. 
Había tomado una decisión, no iba a perderlo por nada del mundo. Si tenía que enfrentarme a mi miedo mas grande lo haría. Perder al profe era un lujo que mi corazón en proceso de reparación no se podía dar. Sabía que ese hombre era importante para mí y aunque me costara aceptarlo tenía que explicarle lo que me pasaba. 
Cuando empecé con esta relación no sabía que iba a llegar tan lejos. Eso es lo que tiene de lindo que aparezca alguien inesperado. Siempre lo tomé como una aventura más, un capricho de adolescente, una locura prohibida y tentadora pero en cambio me tope con una historia emocionante y tierna, con un hombre que era capaz de aguantar lo berrinches de una nena caprichosa que estaba creciendo, tan solo para tenerla al lado. 

Lo que más me había sorprendido al entrar a tu habitación fue ver mi cuaderno secreto en tus manos. Sabias que ahí adentro se escondían todos los secretos, todos los secretos que conocías muy bien, pero aun así lo leías con cara de... ¿de que?
-¿Que haces?-
-Un día, no creo que falte mucho, vas a agarrar este cuaderno y vas a recordar esta época como lo que es: un momento de tristeza y de aprendizaje. Te vas a dar cuenta que incluso con el corazón y las ilusiones rotas estas haciendo lo mejor que podes hacer para cambiar tu vida.- Me diste un golpecito en la cabeza.- Vamos a merendar, cachivache. 

sábado, 27 de agosto de 2011


La vida real esta lejos de ser como uno realmente desea. El cuento de hadas que te ofrecen cuando sos apenas una enana es una farsa. Después de sentir un amor increíble por alguien y no ser correspondida había deseado encontrar con todo mi ser a alguien a quien verdaderamente le interese Guillermina. Mágicamente mi deseo se hizo realidad. Había conocido a un hombre ideal, había besado a la rana y la convertí en príncipe, pero yo estaba lejos de ser princesa y el cuento de hadas terminó.
 Entonces apareció otro hombre increíble a demostrarme que valgo la pena. No se aprovecharlo. El traje de princesa me quedó enorme. Me sentí una bruja. Las brujas son las villanas mas temidas de los cuentos de hadas. Para que las maldiciones de las brujas se cumplan y ellas sean felices necesitan al lado a alguien tan maligno como ellas. Necesitaba un ogro, no un príncipe. Alguien que me lastime. ¿A quien quiero engañar? Traeme a Mauricio, dale. Él es lo único que necesito. 
Me acuerdo el primer día que me llevaron a un psicólogo. En realidad siempre fueron psicólogas las que estuvieron delante de mi para ser mas exacta. 
La primera fue la que atendía a mi mamá, una mujer rubia con un consultorio iluminado. Me sentí una intrusa ahí adentro, sentía que le estaba robando el espacio a Fabiana. No me acuerdo ni el nombre de la mujer ni de que se trató la sesión. Seguramente hizo preguntas a las que respondí con pocas palabras, no confiaba en ella. Fui solo una vez. 
En la segunda no se si caí por recomendación o casualidad pero era mas perturbadora que la anterior. El lugar era lindisimo. Tenías que subir por una escalera (yo siempre amé las escaleras a pesar de mi miedo a las alturas) y las paredes estaban rodeadas de enredaderas  Adentro era amarillo. Creí que me iba a sentir cómoda hasta que nos presentamos:
-Guillermina.
-Fabiana.
No podía ser posible, la mujer que me iba a psicoanalizar tenía el mismo nombre que mi mamá. 
No era muy cómodo conversar con ella, siempre tenía una opinión equivocada de mis cosas o por lo menos eso creía yo. Hay días que me sentía a gusto, pero eran pocos y lo eran porque contaba tantas cosas que no le daba lugar a que emita palabra alguna. En el medio del tratamiento quedó embarazada, se tomó licencia y me derivó a una tercera. Para ese momento ya estaba cansada de conocer mujeres que porque habían estudiado una carrera y tenían muchos mas años que yo se pensaban que sabían todo de mí y que tenían derecho a opinar en absolutamente todo. 
Me adelante y fui de mal humor a mi primer encuentro con ella. Melina era todo lo contrario a lo que yo me podía imaginar. Era de esas clases de personas en las que sabes que podes confiar a penas la ves. Las primeras veces fueron mas que nada una especie de prueba, jugar con colores, inventar historias, conocernos. Lo cierto es que con ella me sentía muy cómoda. Con el tiempo aprendí a disfrutar cada una de las tardes donde tenemos que vernos e ir, estar ahí, en ese espacio mínimo con ella es tener un refugio real con una persona en la que puedo confiar. 
Con los años fui conociendo gente y personas como vos que dicen que la psicología no ayuda. Si la hubieras conocido a ella tu opinión habría cambiado por completo. 
Fue ella la que me impulsó a escribir sin darse cuenta. En los periodos de vacaciones donde no nos veíamos seguido agarraba un cuaderno y le contaba lo que me iba pasando. Todo, todo terminaba ahí. Hoy encontré uno de esos cuadernos y me sorprendí a mi misma leyendo las cosas que me pasaban un tiempo atrás. La verdad es que no tengo idea de como escribo. Se que me cuesta hilar palabras y conjugar verbos, así que es probable que este texto este completamente mal redactado pero eso no es lo importante. Mientras escribo siento que dentro de mi pasa algo. Es una especie de oportunidad para sacarme mi tristeza de encima, de una manera sana, excepto por las copas de vino que tomo mientras escribo y algún que otro cigarrillo, pero bueno. 

Hoy es un paréntesis. Hoy vuelvo acá porque es donde mas te encuentro. Se que estoy haciendo un viaje constante entre el pasado y el presente, se que si hay alguien del otro lado leyendo esto me debe detestar, por vueltera... pero te juro que acá es donde mas te encuentro. Son las seis de la tarde de un 27 de agosto de 2011. Si, dije seis de la tarde, si, mi horario preferido. Afuera el cielo intenta llover y adentro el diluvio no para. Anoche soñé con vos.  Me gusta cuando venís en sueños, sos casi perfecto, la mejor versión de vos que tengo. Voy escribiendo y dejo de sentir culpa por marearte, al fin y al cabo es mi diario, puedo poner lo que quiera, ¿no? Y si te necesito y estas acá, bueno, no es mi culpa. 
Tengo ganas de que estés conmigo, sos el único que puede darme el golpe que necesito para reaccionar. Este es un diario de corazones  rotos, un diario donde comparto con vos mis dolores, mis miedos, mis soledades. Soy totalmente consciente de eso y quizás ese sea el motivo por el que me culpo por estar feliz. Yo se que si me vieras ahora mismo, si te sonriera como dicen que sonrío, te sentirías orgulloso de haberme conducido hasta acá. Si, ya se que odias que te haga cargo de todo, pero sabes que es así, si no fuera por vos hoy seria una piltrafa. Porque gracias al tiempo que pase al lado tuyo aprendí cosas de mi que no sabia que existían, esto por ejemplo, esta capacidad para sacarme todo de encima escribiendo. O la otra, gracias a mi observación hoy tengo una cámara que me ayuda a darle al mundo mi propia perspectiva. Gracias a vos, Facundo, hoy tengo un punto de vista. Y quizás sea la única que lo note, pero a mi me parece suficiente. 
Entonces abrí un paréntesis para eso, para decirte gracias una vez mas. Sino fuera por vos, toda esta historia que te estoy contando no tendría sentido... sino fuera por vos. 

miércoles, 24 de agosto de 2011



-Pero dime, ¿Tu nunca has tenido alguien clavado..? 
Alguien que te ha jodido la vida y aun así sigues queriendo oir ese TE QUIERO?


Yo sé que es un error, que algún día voy a tener que terminar con todo este sufrimiento de una vez por todas. Y te juro que lo intento, te juro que quiero dejar de tener esa media sonrisa y ese dolor que... ah, es cada día mas insoportable. Pero por mas esfuerzo y ganas que le ponga siento que ya elegí y elegí mal, porque lo único que quiero es a Mauricio. Si, también se que el profe es hermoso y me encanta... pero no es lo mismo. Porque encima no entiendo que es lo que tanto me duele. Fueron solo tres meses de estar juntos y ni siquiera juntos, unas cuantas conversaciones por msn y abrazos en el recreo del colegio pero aun así... Mauri tiene algo que te atrapa, sin saber como, pero él lo logra. No es lindo, pero es hermoso. No es bueno conmigo, pero a veces es la única persona que necesito. Se que no vamos a estar juntos jamas, que no podemos porque tenemos demasiado terror y sin embargo lo espero. 
Me esta doliendo de una manera impresionante. Me parece que Mauricio esta llegando a su final... ¿Sino por qué dolería tanto?

Creo que todos llevamos fantasmas dentro 
y que es preferible que hablen 
a  que no lo hagan.






Habíamos salido juntos como tantas otras veces pero esta vez teníamos una certeza, nos habíamos encontrado para hacer el amor. No voy a negarlo, me moría de ganas de que eso suceda. Me imaginaba todos los días que el encuentro con mi profe tendría que ser distinto y además de eso que curaría todas mis heridas definitivas. Confiaba en él, no del todo, pero sabía que en ese aspecto iba a estar en las mejores manos. Juan me cuidaba y me trataba como pocos en mi vida, ese motivo era mas que suficiente. Sabía que él era distinto. Estaba ansiosa y era feliz. Pero me había olvidado un pequeñísimo detalle.  
Número 9. El lugar ya era molesto. Espejos, rojo. Incomodidad. Ok, no eran ni los espejos, ni la gama de colores, ni siquiera la compañía, era algo dentro mio que chillaba desesperadamente. Pero el dolor estaba normal, todavía seguía siendo soportable, tenía que ser otra cosa. 
El miedo, la ansiedad y las ganas estaban sobre la cama. 
La desconfianza, la prisa, la pasión vinieron con nosotros. 
Ahí estaba él. Con él estaba yo. Pero también estaba Mauricio, mejor dicho, el fantasma de Mauricio. Me detuve a mirarme en el espejo durante unos minutos y entendí todo. Fue como si toda mi vida pasara delante de mis ojos y nada de lo que veía me divertía demasiado. De pronto me sentí mucho mas vacía que antes y ahí estaba la puntada en el pecho. Bienvenida sea siempre esa herida de amor. 
Una noche de amor frustrado. Él no tenía por qué aguantar mis angustias y mis tormentos. No se lo merecía, no era la clase de persona que tenía que pagar por ello. Estaba cometiendo otra vez el mismo error... Mauro se apareció en mi mente... a él también lo había condenado por un crimen que no había cometido. El dolor de mi pecho aumentó. Estaba perdiendo el control de mí misma y sin embargo si me mirabas de afuera parecía la mujer mas calma y tranquila de la tierra. No somaticé. Simplemente me aguante el dolor mientras las imágenes y los pensamientos atravesaban mi cerebro. 
Después no pasó nada. Yo no sentía nada. Solo dolor y vacío. Pero no se lo dije. Con 16 años es más fácil que piense que tenía terror y no pude a que se diera cuenta que estaba herida en lo mas profundo y ni siquiera él y su ternura podía sacarme del infierno que yo misma había ayudado a construir. 

30 de Octubre.




- Almendrada, ¿Tenes algo para decirme?-
- Si- Necesitaba saciar mi curiosidad, preguntarte, entender. Llegar hasta el fondo. Era un tema que le daba curiosidad a mucha gente. 
- ¿Se puede saber que?-
- ¿Qué se siente cuando te vas a morir?- Bajé la mirada automáticamente. Ni siquiera yo podía creer que este haciendo esa pregunta, tan cruel, pero...
- Todos nos vamos a morir algún día.-
- Si,-Insistí.- pero vos sabes que es pronto.
- Aja.-
- ¿Qué se siente?-
- Dolor.-
- Que, ¿Por la enfermedad?- Soy la peor amiga del mundo.
- No, dolor aca.- Y señalaste su corazón con los ojos llenos de lágrimas azules, y me sentí tan culpable. 



Estábamos en el hospital. Fuiste simplemente por un chequeo pero de todas formas tanta realidad me aplastaba. A veces tenia esperanza y otras simplemente pensaba en cuando seria el momento en que dejes el mundo. 
Apenas te conocí te convertiste en alguien indispensable para mi, la otra mitad de mi alma soles llamarte vos, pero para mi sos mas que eso... mucho mas que una simple mitad: mi universo. Estoy esperando que salgas de hacerte los análisis, llevo encima mi cuaderno amarillo que vos me regalaste y el uniforme horrible del colegio. Me vine corriendo apenas me llamaste al celular. Esos llamados inesperados a veces me asustan, me da miedo encontrarme con tu papá del otro lado o con alguno de los chicos y que me digan no se, no lo quiero ni pensar. 
Yo pensaba que ya había sufrido lo suficiente, que tener el corazón roto es lo peor que a uno le puede pasar... pero cuando me acuerdo porque estamos acá, en este hospital, porque pasamos tanto tiempo acá adentro, me agarra una puntada en el medio de mi y entiendo todo. Alguno de estos días vas a dejar la tierra para mudarte al cielo. Vos lo elegiste y yo acepte tu elección con mi mejor sonrisa, sin cuestionarte nada. Pero no puedo evitar pensar en como voy a hacer para enfrentar ese momento, ese vacío que me va a dejar la vida sin vos. 
Es una cuenta regresiva Facundo, la tengo encima todo el tiempo. 

lunes, 22 de agosto de 2011

26 de Octubre


"Cuando te conocí me impresiono esa capacidad que tenes para ponerte los zapatos ajenos y caminar no solo con tus heridas, sino con la de los demas. Y a veces siento que es eso lo que te pasa conmigo, te pones en mi lugar, te plantas en mi enfermedad y entendes todo. De esa misma manera fue que aprendiste a perdonar, incluso a aquellas personas que todavía se ensucian el alma hablando mal de vos. Sabes porque es todo eso? Porque tenes alma Enano. 
Hoy te haces un año mas grande, mas linda, mas buena... mas mujer. Eras una cosita toda chica cuando te conoci, enojada con la vida y temerosa. Hoy, casi 5 años después de eso, puedo verte en camino a ser una gran mujer. No quita que no vayas a caerte miles y miles de veces, pero decime la verdad, ya estas recontra acostumbrada a eso, como también estas lista para levantarte de cada caida que tengas, por mas que te encuentres en el fondo del mar. Porque si bien decis que sos chica, que sos debil y que toda la fuerza que tenes esta metida adentro de la coraza almendrada en el fondo sabes que ese Enano que sos tiene muchisima mas fuerza que un rinoceronte. No importa todo lo que haya pasado, no importa que te hayan cambiado de colegio ni que tengas el corazon roto... no importa ni siquiera que tu papá se fuera cuando eras chiquita... estoy seguro que no vas a perder esa fuerza ni esas ganas de vivir que tanto te caracterizan y que te hacen tan distinta a mi, que soy la otra mitad que encierra tu alma. 
No voy a perder tiempo deseando que se te cumplan tus deseos, ni que crezcas fuerte y sana porque tengo la certeza de que asi va a ser. Vas a ser la mujer mas feliz y exitosa del mundo, te lo aseguro. Simplemente porque tenes las armas que se necesitan para serlo y el alma, que es lo mas importante. Y vamos a estar juntos en todo, pase lo que pase. Porque sino, quien va a estar al lado tuyo para recordarte lo que vales y lo que sos cuando haces oidos sordos y perdes la razon? Acordate Gui, cuando dejes de creer en vos misma yo voy a estar ahi para recordarte lo mucho que te adoro y que te quiero justamente por todos esos motivos que vos te olvidas constantemente. 


Feliz Cumpleaños, Reina.
FACUNDO."






Elegí esta carta porque es la que mejor te describe: Lindo, bueno,  optimista, cariñoso... alma. Elegí poner tus palabras, en vez de las mías, porque a veces siento que lo que dijiste tiene que quedar impreso en algún lugar que no sea yo misma. Por eso no lo edite y deje todo como vos lo hiciste, deje incluso las faltas de ortografía, ese ¿porque? todo junto que me pone nerviosa. Pero sobretodo, elegí esto porque a veces me cuesta acordarme como era ponerse en tus zapatos y verme desde tus ojos, toda hermosa, fuerte y enorme, aunque me dijeras Enano. Si yo salí adelante, si yo me convertí en esto que soy ahora, hoy, 22 de agosto del 2011, es porque tuve al lado a alguien como vos. Porque soy la mitad de tu alma, porque gracias a eso voy a ser mucho mas de lo que vos esperabas. Te lo debo. Me lo debo. Gracias Facundo. Yo también te adoro. 





22 de Octubre

Feliz Cumpleaños Mauricio. 
Te amo. 
Después de esa noche las cosas volvieron a la normalidad. Había decidido alejarme de Mauricio cueste lo que cueste, sabia que seria mas que imposible pero intentarlo era gratis y saludable.
Ademas lo tenia al profe. Él era dulce, atento y mas o menos estable. Por lo menos era entendible su situación. No solo se jugaba su trabajo sino sus sentimientos. Era un hombre lastimado, como yo, alguien a quien habían reparado infinidades de veces, para volver a romper. Puede que jamás nos curemos y que esto que tenemos no sea más que un pasatiempo, un intento de mantenernos con vida. ¿Pero si pasa algo distinto? ¿Algo que no tenga que ver con corazones rotos, sino todo lo contrario?
Supongo que tanto sufrimiento en algún momento va a valer la pena, porque no puede ser eterno ¿Y sabes qué? No tengo ganas de que lo sea. 

14 de Octubre


No soy lo que quieres,
ni soy lo que esperas.



El profe nos dejó a Andi y a mi en Antón. Las noches y los encuentros con él eran hermosos, por mínimos que fueran, pero había algo dentro de mí que no estaba del todo bien. El dolor del pecho había aumentado y sabía quien era la única persona que podía calmarme. Que podía curar mi dolor, sanar mis heridas para luego dejarlas abiertas... pero no me importaba. Me tome varios tequilas antes de dejarme llevar por el dolor. 
Lo llamé (¿Qué sentido tiene eliminar un número que llevas tatuado en el pecho? Exacto Facu, ninguno). Me atendió feliz. Le dije que lo necesitaba. Estaba borracha. Un remis me dejo en la casa. Y cuando abrió la puerta y lo vi tuve la sensación de felicidad mas grande que había sentido jamás. Tenía cara de dormido y yo estaba completamente borracha. Fui al baño y me acomodé un poco, me mojé la cara, no tenía sentido, era un espanto. Espere antes de salir, sabía que no podía arrepentirme de nada porque ya estaba ahí. La última opción que tenía era dormirme y dejar que me llame un remis pero no podía hacer eso, tenía que alimentar el vacío del pecho, después de todo esa fue la razón por la que fui ahí. Si, sabía que estaba a punto de cometer el peor error de mi vida. Desde el principio seguir con esta historia era un error pero era mas fuerte que yo. Mauricio era mas fuerte que yo. 
Estaba en la habitación del hombre que amo, del hombre que quizás voy a amar toda mi vida. Me abrazó muy fuerte y me dijo que me extrañaba. Quise creerle, pero inmediatamente me mire al espejo y ahí vi la imagen de su novia. No literalmente, pero me di cuenta que estaba presente. Por mas que yo me convierta en su amante ella iba a estar siempre y cuando deje de ser ella iba a ser otra y así... iban a ser todas menos yo. Reaccioné y cuando estaba a punto de escapar me sujeto fuerte, mas fuerte. Me volvió a endulzar. 
Cuando estábamos en la cama las cosas fueron mas fáciles. Estaba con él y el dolor se calmaba de manera instantánea. Era la felicidad, o por lo menos eso era lo que yo creía. Que me haya hecho tan feliz con tantas mentiras es lo único que le agradezco y le voy a agradecer toda la vida. Porque a pesar del dolor Mauricio me enseñó a ser fuerte y a luchar por lo que uno quiere a pesar de que sea casi imposible. 
Me decía que no me iba a dejar nunca y yo le creía. Le creía todo. Me decía que siempre íbamos a estar así, que no podía estar sin mi. Yo todo eso lo sabía y lo entendía. Yo tampoco podía estar sin él. Pero teníamos un problema, tampoco podíamos estar juntos. No sabíamos encarar la vida desde ese punto de vista. Nunca entendí muy bien porque. Si por desconfianza o por temor a perder todo. Con intentarlo corríamos un riesgo enorme de equivocarnos y no volver a estar juntos nunca más. Y nosotros no queríamos eso. Queríamos estar así siempre, cueste lo que cueste, de cualquier forma, menos juntos. 


Cuando amaneció se largó a llover. Lo tome como una broma del destino. De alguna u otra forma teníamos que ir y lavar nuestras culpas. Yo no se si tenía que lavar culpas. El profe no era mi novio y podía hacer lo que quería. Pero de todas formas estaba haciendo algo malo, malo para mi. Mauricio no era cualquier chico, tenía novia. Una novia que seguramente dormía tranquila mientras su novio estaba conmigo en la misma cama donde la amaba a ella todos los días. 

4 de Octubre.







- Almendrada, qué necesitas vos todos los días...
- Tener algo porque despertar.

3 de Octubre


Estoy sentada frente a vos. Te miro fijo, sonreís, no podes creer cuanto crecí en estos últimos años. Tus ojos ya no son los mismos, el brillo que tenías lo apagó tu enfermedad. Cierro los ojos y me imagino cuando cumplas ochenta años, una fiesta enorme, miles de abuelitos con sus nietos. Cruzo las piernas y se te cae una lágrima. Pienso en los relatos de tu mamá. Pienso que ella tendría que estar escribiendo esta historia. Si tu mamá viviera, si mi papá existiera. 
Me miras de reojo y tratas de decirme en voz bajita que deje de pensar en casamientos, ranas, ogros y en el que trabaja en ese colegio que me vuelve loca, que pare. Obediente me detengo rotunda y dirijo mis piernas hacia la computadora para escribir las crónicas de un día húmedo en el que cumplís años. Y como a mi me encanta que se te cumplan todos tu deseos acá estoy, silenciosamente charlatana para contarte en voz bajita que hoy soy la persona mas agradecida del mundo por tener la oportunidad tan hermosa que es la de tener tu increíble amistad.  
Llega la torta. La devoramos. Soy yo la que no puede creer que estés tan enorme. Tan hombre y lindo. 19 años Facundo. Y tenes los ojos mas negros y tristes que vi en mi vida. Ojala cuando yo tenga 19 sea como vos. Ojala nunca me dejes sola. 
Pedís tres deseos en voz alta: 
- Que Guillermina crezca fuerte.
- Que Guillermina no se rinda.
- Que Guillermina no pierda la memoria.
Ni un deseo para vos, o si. Sabias mejor que yo que no te quedaba mucho tiempo de vida. Los médicos te dieron pastillas que te negabas a tomar. Yo estoy preocupada por vos, yo se que las personas pueden morirse de amor. En ese momento me invade el miedo. Te das cuenta rapidísimo, me abrazas. Nos acostamos en la cama y lloramos juntos (suena tiempo-miranda!). Me doy cuenta que tenes mas miedo que yo. 


Feliz Cumpleaños FACUNDO. 

Habíamos discutido. Nos habíamos herido y ninguno de los dos iba a volver al living  donde estaban todos, esperando que alguno de el primer paso, el brazo a torcer. Mi mirada estaba perdida en el espejo azul del baño, la tuya andaba por ahí, dando vueltas en tu habitación  mientras tu marihuana preferida consumía lo poco que quedaba de vos. Detestaba esa situación. Sabia que preferías estar encerrado, solo, alejado de todo aquel que quisiera darte un abrazo, así como también tenia claro que en eso me parecía muchisimo a vos. Tenia 16 años y no sabia diferenciar de un abrazo a una cachetada, y no me interesaba diferenciarlo tampoco. 
Por esa misma razón estaba peleada con mis amigas. Por la simple razón de no poder decirles "las necesito", "quiero estar cerca de ustedes" o "son lo único que me hace bien cuando estoy mal". Y encima vos... 
A veces pienso que si mi papá no me hubiera abandonado, si hubiera vivido conmigo mi infancia, esta etapa que es la mas difícil y es donde más... si mi papá existiera en mi vida. Quizás de esa forma yo podría ser una persona normal, o con otros miedos que no sean el abandono. Pero no. Todos pueden porque tienen una fuerza que yo no tengo, una fuerza que todavía busco, por mas que quiera tenerla o inventarla, no es fácil, no la tengo: La fuerza de no temerle al abandono. Porque pareciera que no, pero ese abandono paterno marco mi vida, el abandono chiquito de mis amigas de la infancia o de los que se van al cielo, o vaya uno a saber donde van en realidad.  El abandono. 
Debe ser por eso que me pongo como leche hervida cuando me dicen que no pueden, que tienen otros planes. Grito cosas horribles, me pongo histérica y las hago sentir que no las quiero. Porque me pongo a mirar adentro mio, a ese agujero que tengo en el pecho vacío  oscuro y siento que no importa lo que pase... nadie va a llenarlo por mas que me desgarre a gritos. 
Me miro al espejo y me doy cuenta. No estoy sola, vos no estas solo. Tenes un living lleno de amigos y yo tres chicas que valen la pena al lado. Nos tenemos. Y si Facu, aunque nos cueste aceptarlo nos necesitamos. Vamos a salir lastimados, porque cuando uno quiere a veces duele, pero vale la pena ¿Entendes? Salgo del baño y te estas en el medio del pasillo, como si no supieras si entrar o no. Nos miramos y nos reímos. Estamos juntos Facundo. Es lo único que vale la pena. 

viernes, 19 de agosto de 2011



- ¿Tenes miedo?
- De morir no tanto. Pensa que es mi elección, yo quería esto. Pero me da miedo el tiempo... de no tener tiempo suficiente. Tiempo para saber quien soy, para cumplir mi misión en la vida o la que creo que es, para encontrar mi lugar en el mundo antes de tener que dejarlo... me da miedo lo que me voy a perder.  

jueves, 18 de agosto de 2011

No es como si estuviera entre dos personas, es mucho peor. Por un lado el profe, con su presencia me hace sentir lo mas parecido a la felicidad, porque si, a veces me canso de tener que estar oculta todo el tiempo, de vernos en lugares donde no nos conozca nadie o de hacer de cuenta que él y su barba no existen cuando hay mucha gente mirando... y eso me recuerda a Mauricio, o mejor dicho, el fantasma de Mauricio. Porque ya no esta, su presencia física esta mas lejos que nunca y sin embargo cada vez que quiero avanzar lo siento encima, estorbándome. Estoy entre un presente incierto y un pasado fantasma. ¿Dónde esta la realidad en esto? 

lunes, 15 de agosto de 2011




Algunos días con él eran dolorosos, 
pero las horas sin él eran mucho peor.




Me adivinas todo. Los dolores, las alegrías, las preocupaciones. Sabes muy bien cuando tengo ganas de morirme o cuando quiero pegar un salto de felicidad y salir volando al cielo (No, Facundo, no sé volar. Siempre me caigo).
Mis miradas, mis gestos están hechos de un vocabulario que vos solo llegas a comprender. 'Hablar con la mirada'. Una frase vulgar, típica de novela romántica, de canción cursi. Pero cierta. Yo te miro, vos me miras, nos comunicamos. 
Vos sabes que a simple vista soy una chica feliz. La sonrisa no se me suele borrar de la cara y pareciera que no me importa nada mas que la fiesta y pasarla bien. Vos sabes eso, todos lo saben. Lo que nadie conoce es a la Almendra. Así me definiste. Como una almendra chiquitita que tiene miedo de ser lastimada y creó una coraza invisible para defenderse del mundo. Cuando vos me miras entonces no miras a la coraza, miras a la almendra, miras a esa nenita que esta adentro mio defendiendose de mundo y de las heridas, cruzada de brazos para protegerse el pecho que todavía duele de ausencias. 
Vos me decís que la herida tarde o temprano va a sanar. Yo se que no me estas mintiendo, se que ni el amor ni el dolor dura para siempre. Pero a la vez sé que desde que lo conocí nunca había sido capaz de amar como amo ni odiar como odio. ¿Es posible amar y odiar a una persona a la ves? ¿Cómo? Tal como yo amo y odio a Mauricio. Escribo y en cada linea, en cada historia, en algún momento aparece él. Él y su manipulación, él y su indecisión, porque no puede darme un lugar en su vida, pero tampoco puede levantar el culo de la mía y dejarme en paz. 
Se que nunca va a ser capaz de comprender mi dolor ni mi amor. Quizás si algún día estas palabras llegan a sus manos sea capaz de entenderme, pero no quiero eso. Me hubiera encantado que me entienda en su momento, que no se haya quedado con lo superficial y me haya abierto la puerta para dejarme ir mas allá. Porque si él se quedaba conmigo yo no necesitaba nada mas para ser feliz y hacerlo feliz. Me hubiera gustado que se entere que para él estaba dispuesta, estaba hecha, estaba lista... eso nunca pasó y ahora me faltaba Mauricio, me dolía. 

Ayer festejamos el cumpleaños de Andi. Fue una de las noches mas revoltosas, románticas y divertidas que pase. 
Empezamos con juntarnos en la casa de Eru, comer la torta que le hicimos a Andi y cantarle el feliz cumpleaños. Después nos cambiamos y ellas se llenaron de maquillaje, como siempre, mientras yo las esperaba en el sillón del living ansiosa y quejándome. Malabares nos recibió por ultima vez esa noche... no, no por elección propia, fue así: habían empezado a hacer controles de minoría por las noches, como ya sabes Quilmes centro no era mas un lugar seguro, incluso en club XXI nos pedían documento siempre, pero Malabares seguía siendo el refugio perfecto, por lo menos hasta las dos de la mañana de esa noche. Terminamos veinte chicas aproximadamente metidas en el baño, escondiéndonos de la policía. Cuando logramos salir por la puerta de atrás se largo a llover pero encontré la solución rápido pidiéndole al profe que me vaya a buscar.  Paso por nosotras con sus amigos y fuimos a un bar nuevo, a pocas cuadras de ahí. Exacto, nuestro nuevo bar cotidiano, donde el tequila era un peso mas rico y donde iba a verlo casi siempre.
Así que amigas y chico fueron una combinación excelente esa noche. Bueno, son una buena combinación casi siempre.
Después del bar dejamos a las chicas en lo de Eru y nos fuimos un rato solos. No, no paso nada. O sea si, pero no llegamos a ese punto. Ni siquiera lo pensé todavía, sabes? llegar a ese punto. Supongo que voy a querer que sea algo especial ya que él no es como todos y yo seguramente no debo ser como todas con las que se relaciono. Hay años de diferencia que se van a notar y no estoy segura de que eso sea bueno. Pero tengo suficiente paciencia y espero que él también la tenga porque necesita un asiento cómodo y reconfortable para esperar que este lista y sana. Sin vacío en el pecho. 

A algunos de nosotros nos toca sufrir ¿Sabes? 
A algunos nos hacen creer que tenemos cierto destino y luego
 nos lo arrancan de sorpresa. 
Pero debemos mantenernos vivos
 porque tenemos que ver como acaba la historia.


No, tampoco te voy a andar diciendo que de repente mi vida estaba ordenada... quizás en el amor, si, tenia cierta oportunidad, pero la escuela, por ejemplo, era el mismo desastre de siempre. Notas bajas, amonestaciones acumuladas y firmas casi todos los días. Mi uniforme jamas estaba completo pero la verdad es que le estaba empezando a tomar el gusto al colegio. Si, las reglas y las materias eran lo peor, pero tener todos los días a tres personas hermosas al lado para conversar de absolutamente todo era mucho mas de lo que podía pedir. 
En cuanto  vos, estabas cada día mas aislado, mas metido para adentro, pero seguías siendo ese amigo increíble que conocí gracias a un casette de Babasonicos y a su falta de vergüenza. Seguíamos juntos y estabas vivo, y eso era lo importante. Algunas noches nos escapábamos al bar mas cercano o nos quedábamos en tu casa con la misma rutina de siempre. Otras decidía abandonarte por mis mejores amigas. Me daba cuenta que en el mundo existían personas mucho mas hermosas que el ogro. Personas que me sacaban las sonrisas mas sinceras y estaba ahí siempre para secarme las lagrimas cuando mi agujero en el pecho bloqueaba mi uso de razón.
Gracias a mis amigas y a vos estoy sobreviviendo. Por primera vez después de tanto tiempo tengo ansias por conocer lo que me depara el destino. 

domingo, 14 de agosto de 2011



Me atendés, hablas conmigo, 
me das un marco de referencia, corto. 
Respiro, estoy viva.


Así es, me fui a la casa de la única persona que iba a apretarme la mano y darme fuerzas para llamarlo, porque me dijiste que le de tiempo, pero a cambio de eso estoy recibiendo el desgaste de lo poco de mi que queda, y seamos sinceros Facu, ese es un lujo que no me puedo dar. 
Agarré el celular de Eru y lo llame. Fue una conversación forzada al principio, pero después volvió a tener el tono de voz hermoso que tiene él cuando las cosas están bien. Y yo volví a respirar correctamente y a llevar encima esa sonrisa feliz que tengo cuando el profe es parte de mis días. Le pedí perdón por mis pendejadas y seguramente le debo haber prometido no volver a cometerlas, lo cual es una mentira enorme, mi edad todavía me permite meter la pata por lo menos por cuatro, cinco años mas. Pero él se acepto mi mentira piadosa y las cosas volvieron a la normalidad. 
No se cuanto tiempo falta hasta que nuestra diferencia de edad nos advierta nuevamente que no tenemos que estar juntos, pero hasta el momento, pretendo disfrutar del hombre hermoso que me dio la vida. Por lo menos por ahora. 

Y con todo el dolor del mundo lo borro de mi agenda. 
De mi corazón lleva más tiempo.


-Creo que lo que más me molesta es haberlo arruinado tan rápido.- Te tenía ahí como siempre, mi confidente. El profe todavía no me hablaba y quizá no volvía a hacerlo nunca. Convengamos que si yo fuera él tampoco lo haría. Pero para eso estabas ahí, eras el único que podía darme una mirada optimista de los hechos y levantarme de la depresión. 
Mientras me ofrecías un trago y yo te asesinaba con la mirada, decidiste dejar mis lamentos de lado...
-Gui, debe estar furioso, en serio, pero ya se le va a pasar. Sos una enana increíble y al parecer lo compraste desde el primer momento. Pensa que se esta jugando mucho por vos, es una situación dificil y aunque no sea tan grave hay que manejarla con cautela. No te desesperes al pedo, dale tiempo.  Y no te acerques a ese vaso. 
Me aleje del vaso y me sumergí en mis pensamientos, mientras vos, tocabas mis temas preferidos en tu guitarra. En un segundo pase de pensar en el profe a Mauricio. No me había dado cuenta de su presencia en mi mente hasta que empezó el dolor en el pecho. Esa noche entendí que yo era alguien destrozado por dentro. Me habían herido, no solo en mi corazón, sino en mi alma, mi estomago, mi ego. Todo mi ser estaba destruido y mi corazón, mi corazón agonizaba a la espera... ¿A la espera de que?
Desde que el profe apareció en mi vida Mauricio estaba a un lado. Si bien pensaba en él, lo extrañaba y lo sufría, había algo en mi vida, nuevo, que me hacia sonreír infinitamente. Me asustaba pero me gustaba. Sabía que jugaba con fuego, pero era preferible el vértigo y el miedo, antes que la rutina con un chico que no provoque nada en mi. Y ahora estaba perdiendo todo eso. ¿Por qué? Algo sabía a ciencia cierta, mi amor por Mauricio había arruinado todo. Y hasta que no lo haga a un lado no iba a poder seguir adelante, jamas. Consciente o inconscientemente terminaría destruyendo todo lo que me hacia olvidar(lo) ¿Por qué? Lo único que esperaba de mi vida era que Mauricio aparezca y se quede conmigo. 
Me miraste fijo mientras tocabas Imán: Vos me clavaste el cuchillo y ahora yo lo hundo. Te devolví la mirada llena de lagrimas. Me puse de pie y agarré mi celular. Eliminar. Por algo se empieza, no?

martes, 9 de agosto de 2011

Ningún tipo de perfección dura mucho en mi y vos lo sabes. Tenía que llegar el momento para arruinarlo todo, no podía no ser así. Una madrugada de borrachera y soledad llegó.
Escándalo. Fuimos a Malabares, estaba sola con Eru que de repente desapareció. Me quedé en la barra tomando cerveza gratis, como siempre. Todavía estaba sobria y me mandaba mensajes con él. No me acuerdo bien cuando fue el momento en que la ebriedad tomo lugar pero el profe dejo de responderme, estaba sola, empece a desesperarme. Gritaba por todos lados, escándalo, Erika llegó y me llevó hasta su casa. En el camino lloraba y le contaba las cosas mas tristes que había vivido en mi pequeña vida. Cuando llegué a su casa conocí una costumbre que me acompañaría durante años: el teléfono. Lo llame desesperadamente, el celular me daba apagado. (Hijo de puta pensaba, a cuantas te estarás cogiendo!) No razonaba, no entendía. Llamaba a todos. Nadie me atendía. Volvía a llamar a el profe, contestador. Entonces literalmente se me encendió una lamparita, Eru ya no podía calmarme, nadie iba a poder hacerlo, y me acordé de dato que me dio una chica, el teléfono de su casa. No me preguntes ni como hice pero lo recordé y empecé a marcar. Me atendió la madre. Lloraba y pedía por él, ella me decía amablemente que no estaba. Yo seguía llorando, escandalizando. Le dije un nombre falso pero no conté con la posibilidad de que tengan detector de llamadas. A los días supo de donde provenía el llamado. 
Hoy hace diez días que no hablamos. 

lunes, 8 de agosto de 2011

Habían empezado nuestras merecidisimas vacaciones de invierno. No ir a la escuela por quince días me daba una felicidad enorme. Sabía que eso implicaba no verlo pero también sabía que tenía que guardarse un espacio en su agenda para su mejor alumna. Si, la historia con el profe seguía y daba para muchos capítulos mas. A veces parecía recular, pensaba mucho en la diferencia de edad y sobretodo en el colegio pero no duraba mucho. A mi el hecho de que él pudiera no estar en mi vida no me gustaba. Desde que había aparecido todo se volvió mas interesante. Hasta me gustaba ir al colegio (si, para verlo, pero algo es algo) y por fin tenia una razón para sonreír. Ademas no era como mis distracciones, ellos eran unos pendejos que me entretenían, él era distinto, no se si por el hecho de que fuera mas grande o que, pero estar con el profe para mi era mas de lo que podía pedir. 
Con las chicas ideamos un programa de actividades para hacer durante las vacaciones y divertirnos. La primera fue ir al shopping. Pasamos una tarde divertidisima, como amigas son lo mejor que hay y además nos permitimos tiempo a solas y lejos de todo para charlar de todas las cosas que nos interesaban en ese momento: 'hombres'. Nos sentíamos idiotas dedicándole tanto tiempo a ellos pero de todas formas nos fascinaba. Ese fue el día que me di cuenta que no quería a otra persona que no sea el profe. Si, conociéndome sabía que iba a tardar mucho en poner esa decisión en pie pero valía la pena intentarlo no? 
Los siguientes días los pase de Eru y Lucila. Y el sábado a la madrugada lo vi en el mismo lugar de siempre. 
No fueron vacaciones muy interesantes, de hecho muchos planes de la lista no fueron cumplidos, la mayoría, pero los momentos que estuvimos juntas, como siempre, la pasamos de maravilla.

lunes, 1 de agosto de 2011

Me condimentaba la vida con dulce veneno.



Como habíamos quedado hacia algunos días, meses o lo que fuera, Mauricio se contacto conmigo para charlar las cosas que se suponía tenia muchas ganas de hablar. No fue por mensaje de texto sino en una conversación por msn. Quedamos en vernos a la tarde. Yo tenía un par de horas libres entre la salida del colegio y educación física  Iba a pasar por el quiosco de Coco donde nos quedábamos siempre con las chicas. Y así fue.
Al principio, como era habitual, fue un encuentro incomodo y durante las horas que estuvimos charlando la taquicardia estuvo presente y el dolor en el pecho se debatía entre felicidad y tristeza pero siempre desesperadamente. 
La primera impresión que tuvo mía fue que había cambiado y crecido bastante. Me dijo que no era mas la nenita que le venía con planteos idiotas (planteos idiotas que nacían de sus planes absurdos y de los cuales no sabe hacerse cargo) y que todo eso le daba la impresión de que íbamos a tener una buena conversación. Y la tuvimos. Ya habíamos aclarado muchos de los puntos que tratamos pero no se porque hubo una necesidad de hablarlos otra vez. Ahí estaba yo, entonces, creyendo una vez mas cada una de sus mentiras. Le creía cualquier cosa, él hablaba y yo escuchaba, él sabía que le estaba creyendo una vez mas y que le estaba dejando la puerta abierta para cuando quiera regresar. 
Sin embargo, y pese a que estábamos teniendo una de las conversaciones mas sinceras que tuvimos jamas, nunca le dije que lo amaba, nunca le dije cuanto lo necesitaba y cuanto me dolía tenerlo lejos. No le dije que cada vez que alguien se acercaba a mi sentía un dolor inmenso en el pecho porque la persona que tenia en frente no era la persona que yo quería que este. No le dije jamás que por él hubiera dejado de lado mis caprichos y mis miedos, si tan solo me hubiera dado un mínimo de confianza y tampoco me anime a preguntarle porque se empeñaba en seguir en mi vida. No tenia sentido preguntarle semejante cosa, me iba a responder que era su debilidad, que no podía estar lejos mio, que incluso cuando nos casemos íbamos a seguir juntos, yo iba a ser su amante porque no podía vivir sin mi. Mauricio me quería tener en su vida siempre, pero nunca jamas se le cruzo por la cabeza que la mujer que yo podía acompañarlo durante el viaje. El nunca me vio de esa manera. 
De todas formas, y a pesar de que yo no sea lo que él elija, no iba a alejarse. Mauricio no sabia dar puntada sin hilo. 

3 de Julio.

Tu aguja marcó un camino hacia la despedida. 
Lamentablemente la vida es una cuenta regresiva, llegamos sabiendo que en algún momento nos vamos a ir. Lo que desconocemos es el momento exacto en que nos vamos.  Vos en cambio hoy te aseguraste de que todos seamos conscientes de eso. No sabemos cuando, pero va a llegar un momento donde no vas a estar. Basto con una aguja infectada y un poco de descontrol... me acuerdo una vez que me yo te regañaba porque no entendía como podías vivir así, me miraste a los ojos y me dijiste: esto no es una forma de vivir, Enano, esto es una forma de morir. Esta es tu forma de morir y todavía no puedo asimilar la noticia ni relacionarla con la realidad. 

A medida que avanzan los días mi relación con el profe toma rumbos inesperados. Hablamos casi todos los días sin excepción, por mensajes de texto, por teléfono o por messenger, pero hablamos. Nos vemos bastante seguido para ser una relación clandestina y cuando digo 'nos vemos' me refiero a ámbitos fuera del colegio. Me llena de cosas hermosas, tanto palabras como golosinas. Estoy empezando a dejarlo entrar en mi vida y eso no es bueno. Las últimas dos veces que deje llegar a alguien demasiado lejos salí lastimada, cuando lo intente por segunda vez me di cuenta que seguía destrozada demasiado tarde, así que me la agarré con el hombre que menos se lo merecía. No es necesario aclarar que todavía no me cure.
Se que no hay que tener miedo ni planes futuristas, que las historias pueden ser distintas pero sigo aterrada. Quizás él quiere divertirse un rato y yo simplemente me hago problema sin sentido. Se que esta mal tenerle miedo al amor, que no tiene sentido... se bien que se sufre incluso cuando mas te quieren y por eso estoy aterrada, no soporto la idea de seguir sufriendo. El dolor en mi pecho no me ayuda. 

Lunes 26 de Junio.



El profe ignora la cantidad de veces que yo me asomo a la puerta que da al pasillo para que cada lunes a las 12:15 pm yo pueda verlo pasar y así alimentar a mi capricho de vez en cuando y dejarme, casi apropósito, un poquito de su perfume para que yo mañana intente verlo nuevamente. 

25 de Junio.

Nos juntamos en lo de Eru a ver el partido. Argentina- México. Después de haber pasado unos días entre emociones fuertes necesitábamos distendernos entre nosotras y el partido es la mejor idea para eso. Además teníamos que hacer un trabajo practico y planeábamos mentirle a nuestras madres para poder salir a la noche. ¿Por qué mentirles? Te explico. Esta semana fue la entrega de boletines. Sofia y yo no teníamos las mejores notas del salón, razón por la cual mentíamos si o si porque ninguna de nuestras madres se iba a empeñar en dejarnos salir. La casa de Eru era el mejor lugar para eso. Carmen es una mina recontra copada que nos ayudo con la promesa de que no íbamos a hacer nada malo. Ahí estábamos  Andi, Sofi, Eru y yo festejando los goles y estudiando para después prepararnos para la noche. Íbamos a ir a Malabares y después quizás a Club. A mi la idea nunca me resultaba del todo feliz pero esa noche no me importaba. Había hablado con el Profe y quedamos en vernos ahí. Esa era la razón mas importante de todas. 
Nos vestimos todas de rojo, siempre respetando nuestros estilos personales. Tenerlas ahí me hizo sentir demasiado cómoda. Eramos cuatro chicas distintas, pero nos entendíamos como nadie. Cada una en su mundo y sin embargo nos unía algo especial. 
Y pasó...
Cuando llegamos a Malabares no nos dimos cuenta, pero esa noche estábamos empezando a atarnos invisiblemente a ese lugar. Después de ese día la mayoría de nuestras locuras ocurrieron ahí. Malabares no nos soltó durante mucho tiempo y nosotras prolongamos eso todo lo que quisimos. 
A mi el lugar particularmente no me gustaba, pero era un espacio mínimo donde podía ver al profe sin ningún problema. Eru estaba fascinada por el patovica y Andi por los barman, dos mellizos divinos. Sofi era la que nos impulsó a ir así que tenia sus propias razones y ademas el lugar le encantaba. Como siempre teníamos gustos e intereses distintos, pero el destino se empeñaba en manternernos unidas. 
Una hora después de estar instaladas ahí llegó el profe. Nos saludó y no recuerdo si se perdió en la multitud o si se quedó ahí con nosotras porque en ese momento sentí la misma sensación que me recorría el cuerpo cada vez que lo tenía a Mauricio en frente. Era absurdo, él no estaba ni en frente mio ni alrededor pero obviamente estaba metido en mi cabeza, en mi. Somatice. Necesite salir afuera a tomar aire. Pero el aire no me calmaba y toda la furia y el dolor que tenia adentro mio salio a flote en lágrimas. Mauricio no se iba a despedir de mi, podía conocer al profe y enamorarme perdidamente de él, podía incluso conocer a otras personas, pero yo sabía, él sabía, que iba a estar metido en mi durante mucho tiempo... quien sabe si para siempre.
En medio de mis pensamientos, el dolor del pecho, las lágrimas, ahí estaba el profe. No sabía exactamente cuanto tiempo hacia que lo tenia en frente y no tenia idea de si había visto mi ataque de nervios. Me pregunto como estaba o no, no lo recuerdo, en lo único que pensaba era en el dolor que tenia en el pecho. Entonces dijo un montón de palabras hermosas y empecé a prestarle atención al hombre que tenia en frente, me dí cuenta que esa persona no se parecía en nada al ogro que amaba con todo mi corazón y entonces el dolor del pecho empezó a cesar, fue ahí cuando me percate de que nos estábamos besando y no solo eso, estábamos rompiendo las reglas, legalmente lo que estaba haciendo no estaba permitido, emocionalmente tampoco. Me estaba dejando llevar con un hombre siete años mayor que yo, profesor del colegio al que iba. Estaba cometiendo un error, uno más en mi larga lista de macanas, no había nada mas emocionante.